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No busques fuera de tí mismo

¿Cuántas personas siguen pensando que encontrarán algún día la solución perfecta a todos sus problemas? El remedio milagroso, el método perfecto, el interruptor mágico, la nueva terapia tan efectiva, la técnica oriental maestra, etc… Todo proyecciones de una parte de nuestra mente que trata de evitar por todos los medios que busques en el único lugar que pueden haber respuestas, dentro de tí mismo.

Todas las personas tenemos una parte de nuestra mente que funciona con proyecciones, calculando posibilidades en el futuro y previniendo los peligros comparando la información del momento presente con experiencias pasadas en nuestro cerebro. Esa parte de nosotros nos dice de forma mecánica y repetitiva que “tenemos que hacer algo” porque “hay algo que necesitamos”. Analicemos esto por un segundo, pues los resultados de no hacerlo son una cascada de errores caóticos sin sentido ni propósito que no dejan ver que el parámetro inicial que causa tal desorden es muy simple. Digamos que cada uno de nosotros posee una versión de los hechos, una interpretación subjetiva y única que le atribuye explicación a lo que experimentamos. Que seamos capaces de atribuir explicación no significa que la explicación que aceptemos como válida sea correcta. De hecho, una interpretación, en sí misma, ya es algo que se aleja de la verdad, pues la verdad no necesita explicarse sino que simplemente Es. Podríamos deducir entonces que todo aquello que necesita explicación no es verdad y justo por eso necesita una explicación. Aquellas personas que dedican mucho tiempo a explicar a los demás sus “problemas”, son justo aquellas que tienen más “problemas”, pues según esta línea de razonamiento, estarían tratando de explicar lo inexplicable, dar por verdad una mentira y atribuirle realidad a su interpretación ilusoria. En sí mismo, esta es una campaña que no puede llegar a buen término por la incongruencia de los medios y el propósito. Ahora bien, ¿de donde proviene el apego que tenemos a las interpretaciones propias? ¿Por qué no asumir de antemano la mecánica de esa parte de nuestra mente y aprender a convivir con ella sin que condicione nuestras decisiones? Si por defecto la mente nos dice que “hay algo que necesitamos” es porque creemos que “hay algo que no tenemos”. Y si esta creencia está detrás es porque nos sentimos carentes de algo. Podríamos continuar tirando de ese hilo y llegaríamos a ese profundo anhelo que siente el ser humano con respecto a todo.

Es bien sabido, que vivir con ese vacío no es un hecho que tenemos que aceptar como parte intrínseca de nosotros, sino que es una elección. Elección que en la mayoría de los casos es completamente inconsciente e involuntaria. Ahora bien, ¿qué pasaría si no acepto la interpretación que hace mi mente de algo y no caigo en la trampa de dar por hecho que hay algo que necesito? ¿Qué pasaría si aquí y ahora, todo está bien? Puede que este camino nos lleve a mejor puerto pues de antemano aceptamos que la necesidad y la carencia es una elección que hace una parte de mi mente y no un hecho que condiciona mi voluntad. Todo lo que percibimos como problemas tiene su origen en aceptar que sabemos lo que necesitamos y elegir las soluciones que, por definición, serán erróneas. No puede ser que toda la potencialidad del ser humano se encuentre atascada por este hecho tan simple… O sí? No es fácil darse cuenta de las tremendas implicaciones que tiene no saber decir “reconozco que no se lo que necesito”, y aceptarlo primero como una idea, luego como norma del pensamiento para finalmente ser un hábito. Cuando aceptamos esta premisa, en apariencia amenazante incluso insultante para la “inteligencia humana”, estamos reconociendo el hecho de que creer saber lo que uno necesita sienta mal, independientemente de la necesidad, y por ende, que tiene que haber otra manera que desconocemos. Un Curso de Milagros lo explica con maestría:descarga (26)

“No busques fuera de ti mismo. Pues será en vano y llorarás cada vez que un ídolo se desmorone. (Al decir ídolo ser refiere a la interpretación de esa parte de la mente). El Cielo no se puede encontrar donde no está, ni es posible hallar paz en ningún otro lugar excepto en él. (…) No busques fuera de tí mismo. Pues todo tu dolor procede simplemente de buscar en vano lo que deseas, y de insistir que sabes dónde encontrarlo. ¿Y qué pasaría si no estuviese allí? ¿Preferirías tener razón a ser feliz? Alégrate de que se te diga dónde reside la felicidad, y no la sigas buscando por más tiempo en ningún otro lugar, pues buscarás en vano. Mas se te ha concedido conocer la verdad, y saber que no la debes buscar fuera de ti mismo.”

Tiene sentido entonces renunciar a la primera interpretación que hace tu mente cuando percibe que la raíz del problema es externa a ella. Tal vez sea por eso que creamos que la solución debe estar fuera de nosotros mismos y la busquemos desesperadamente en gurús de la sanación o cualquier otro tipo de ídolo. Por mi experiencia en consulta, debo decir que ni uno solo de los clientes que he tratado, tiene una interpretación correcta del origen de su síntoma, lo cual le da todo el sentido al síntoma, pues la biología te avisa de que estás buscando soluciones erróneas a problemas que en verdad son la solución.

Por tanto, no creerse a si mismo debe ser una actitud mental. Quizá esto pueda parecer un suicidio mental al principio, pero cuando se obtienen los resultados de una introspección silenciosa y se descubre que la raíz del “problema” es otra muy diferente de la que se percibía, invade una tremenda sensación de paz ligada a la comprensión mental de un hecho que sucede en niveles de la conciencia imperceptibles para la razón. El camino hacia tal verdad podemos empezarlo con la escucha atenta de las sensaciones y emociones más descarga-40profundas. La verdad aflora sola sin necesidad de explicación alguna.

Para entender que esa parte de la mente que percibe en carencia y necesidad es la misma en todos los seres humanos, debemos simplemente, no identificarnos con ella. Esto se consigue observando con ecuanimidad. Cuando uno descubre que esa mecánica es la misma en todos, empieza a ver en los demás con relativa facilidad el origen de sus conflictos y, que la incapacidad de reconocer la propia ignorancia es una simple cuestión de apego a su interpretación subjetiva. En otra palabras, querer tener razón en lugar de permitirse dudar para terminar sanando. Un Curso de Milagros continua:

“No hay nadie que venga aquí que no abrigue alguna esperanza, alguna ilusión persistente o algún sueño de que hay algo fuera de sí mismo que le puede brindar paz y felicidad. Si todo se encuentra en él, esto no puede ser verdad. Y así, al venir a este mundo, niega su propia verdad y se dedica a buscar algo que sea más que lo que lo es todo, como si una parte de ese todo estuviese separada y se encontrase donde el resto no está. (…) Y así, vaga sin rumbo, creyendo ser lo que no es, en busca de algo que no puede encontrar.

Esta persistente ilusión le impulsará a buscar miles de ídolos, y más allá de éstos, mil más. Y todos le fallarán, excepto uno: pues morirá y no se dará cuenta de que el ídolo que buscaba era su muerte. (…)

Sacrificarse es renunciar a algo, y, consecuentemente, estar privado de ello y haber sufrido una pérdida. No busques fuera de ti mismo. Esa búsqueda implica que te falta plenitud interna y que temes contemplar tu ruina, por lo que prefieres buscar lo que eres fuera de ti mismo.”

Esta idea de renunciar a la interpretación de la mente puede confundirse con la idea de sacrificio que expone UCDM. En principio, puede parecer que renunciar a “mi versión” de los hechos es renunciar a la razón, a lo que yo percibo, a lo que es verdad para mí,…¿y no es esto sacrificio? Tiene lógica para un sistema de pensamiento que incluye como base la idea de que hay algo que puedes ganar o algo que puedes perder. Sin embargo, renunciar a las creencias en ídolos no puede ser sacrificio porque no se pierde nada. ¿Cómo iba yo a poder perder algo que no existe? Aunque nosotros sintamos la pérdida cuando se nos pide que dejemos ir una creencia, en realidad, no perdemos absolutamente nada. Una creencia, un ídolo, una imagen, etc… son solo proyecciones que ocurren primero en mi mente y luego parecen reales y externas a mi en virtud de mi petición. Al renunciar a la creencia abrimos paso a todas las posibilidades, y si son todas las posibilidades es que no falta nada. Por tanto, se vive como que se pierde algo muy útil que nos ha servido hasta ahora a cambio de algo que no sabemos si nos servirá, y lo que sucede es que dejamos ir lo que no es nada para recordar a través de un estado, que ya lo tenemos todo. Todo lo que necesitas para ser feliz lo tienes aquí y ahora. Esa búsqueda será apasionante, pues en ese camino si encontrarás grandes respuestas y verás verdaderos resultados. Lo mejor de todo, es que no necesitarás explicarlo ni nadie te lo podrá explicar. Tan sólo puedes vivirlo y darlo al mundo, pues dar es la prueba de que se tiene.

“Todos los ídolos de este mundo fueron concebidos para impedirte conocer la verdad que se encuentra en tu interior y para que le fueses leal al sueño de que para ser íntegro y feliz tienes que encontrar lo que se necesita fuera de ti mismo. Es inútil rendirle culto a los ídolos y esperar hallar paz. (…)

Para cambiar todo esto, y abrir un camino de esperanza y liberación (…), necesitas tan sólo aceptar que no sabes cual es el propósito del mundo. Le adjudicas objetivos que no tiene, y de esta forma, decides cuál es su propósito. Procuras ver en él un lugar de ídolos que se encuentran fuera de ti, capaces de completar lo que está adentro dividiendo lo que eres entre lo que está fuera y lo que está adentro. Tú eliges los sueños que tienes, pues son la representación de tus deseos, aunque se perciben como si viniesen de afuera. Tus ídolos hacen lo que tú quieres, y tienen el poder que les adjudicas. Y los persigues fútilmente en el sueño porque deseas adueñarte de su poder.descarga (27)

(…) Ahorra tiempo, hermano mío, aprendiendo para qué es el tiempo. Y haz que el final de los ídolos venga cuanto antes a un mundo entristecido y enfermo como consecuencia de los ídolos que se ven en él. Tu santa mente es el altar de Dios, y donde Él está no puede haber ídolos. El temor a Dios no es el miedo de perder tu realidad sino el miedo de perder tu ídolos. No obstante, has hecho de tu realidad un ídolo, y ahora lo tienes que proteger contra la luz de la verdad. Y todo el mundo ahora se convierte en el medio para poder salvar a ese ídolo. De esta manera, la salvación parece amenazar la vida y ofrecer la muerte.

Mas no es así. La salvación trata de probar que la muerte no existe y que lo único que existe es la vida. Sacrificar la muerte no supone pérdida alguna. Un ídolo no puede ocupar el lugar de Dios. Deja que Él te recuerde tu amor por ti, y no trates de ahogar Su Voz con los cantos de profunda desesperación que les ofreces a los ídolos de ti mismo. No busques esperanzas más allá de tu Padre. Pues la esperanza de la felicidad no es la desesperación.

Cuando decidimos que no tenemos las respuestas a las cosas que nos ocurren estamos más cerca de comprender por qué y para qué ocurren. Digamos que tenemos acceso a toda la información del universo según la teoría del holograma postulada por Denis Gabor en 1947. Lo que ocurre es que no podemos acceder a ella a través de un sistema de pensamiento que divide y fragmenta en busca de la totalidad. Buscar dentro requiere humildad y determinación y, sobre todo, sencillez, pues en esencia, el lenguaje de la naturaleza biológica y del universo físico, cumplen leyes sencillas. ¿Alguna vez te habías planteado los beneficios de no tener razón? ¿Has experimentado lo hermoso que es reconocer tu propia estupidez? ¿Comprendes el valor y la salud que roba apegarte a tus creencias? Quizá haya llegado el momento de permitirte dudar de ti mismo, de tambalear los cimientos de las creencias más profundas en beneficio de ti mismo.descarga-41

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Un amor que contrarresta a la negación

En muchas ocasiones, cuando tenemos un síntoma estamos escondiendo una parte de nosotros mismos. Es decir, hay algo que no nos permitimos expresar o experimentar. Vamos a utilizar la psicología de Carl Gustav Jung para darnos cuenta de qué es esto de un amor que contrarresta la negación. Primero, entendamos que este amor no podemos considerarlo como ese verdadero amor incondicional pero sí tomarlo como la puerta o el trampolín que nos lleva hasta él. Jung descubrió que la mente está dividida entre la personalidad (ego) y las sombras. Él definió al ego como un conjunto de creencias que rechaza todo aquello que no sirve a sus propios intereses. Todos los pensamientos, creencias, sentimientos, emociones y percepciones que son rechazados por el ego se convierten en sombra. De esta forma, las sombras se convierten en una información que impide la coherencia y el desarrollo de la biología ante la adaptación al medio. Nuestro inconsciente tiende a proyectar la sombra en nuestra realidad para que podamos integrarla y, sobre todo, experimentarla de una manera que no resulte conflictiva para la biología. Cuando nos encontramos en nuestra realidad algo que nos desagrada, generalmente lo juzgamos y lo “condenamos” porque lo percibimos desde el ego, es decir, como algo separado de nosotros que sucede completamente al margen de nuestras acciones. Es así como nuestra propia sombra manifestada en nuestra vida vuelve a ser rechazada y, por tanto, a dividir nuestra mente aún más. Al ser nuevamente sombra, el inconsciente vuelve a proyectarla en la “pantalla del mundo”. Es un bucle que tiene una solución muy sencilla. Jung nos decía que para liberar la sombra y dejar de estar sometidos a ella sólamente tenemos que permitir experimentarla con la mayor ecuanimidad posible.

Si nuestra mente está dividida, debemos identificar con claridad que nosotros seríamos la parte pensante del ego, la de la personalidad. Seríamos todo aquello que creemos de nosotros mismos, lo que creemos del mundo, de las personas de nuestro alrededor,etc… En verdad, esto nos da una identidad, que aunque es falsa, goza de la autonomía suficiente como para fomentar esa división mental o desconexión de uno mismo. Ahora bien, a un nivel inconsciente, tenemos una programación que se sustenta en todo aquello que sí somos pero que estamos reprimiendo ya que no se adapta a los intereses y creencias del ego. Estas sombras se van acumulando en el inconsciente, generando síntomas físicos o situaciones repetitivas que nos generan malestar. Jung nos decía que al experimentar la sombra soportamos la tensión entre los opuestos. A este proceso lo llamaba individuación, siendo como resultado una verdadera sensación de libertad, ya que al permitirnos ser lo que nunca seríamos desde el ego, acabamos con la necesidad de posicionarnos porque ya no pensamos en términos duales de bueno o malo, mejor o peor, correcto o incorrecto,… y así los juicios pertenecientes al ámbito del ego dejan de ser verdades absolutas en virtud de su propia naturaleza irreal. Aquí es donde actúa la plasticidad neuronal, dando el margen para cambiar que aporta la oportunidad de duda y el fin de la necesidad. Es decir, que ya no estamos sujetos a una creencia “fija e inamovible” ni sometidos a su opuesto, sino que ahora gozamos de la información que nos da la experiencia del opuesto y esto nos da verdadera capacidad de elección ya que no existen apegos. Por eso Jung decía que es a través de las sombras como llegamos a la verdadera libertad.

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“Lo que niegas te somete. Lo que aceptas te transforma” Carl G. Jung

Ahora bien, ¿por qué para muchas personas resulta tan complicado? Tomemos conciencia de que toda resistencia es una forma de apego. Por ejemplo, imaginemos una persona que ama el sol y detesta la lluvia. La lluvia sería su sombra. La creencia consciente sería que el sol es bueno y la lluvia no. Cuando quiera experimentar su sombra y salir a la calle un día de lluvia para permitirse sentir lo que nunca se permite, su capacidad de “entregarse a la lluvia” dependerá de lo flexible que sea con la creencia de que el sol es bueno. Si se permite dudar, es decir, si en lugar de afirmar “el sol es bueno”, dijera ¿el sol es bueno? sin esperar respuesta, automáticamente le costaría menos experimentar la lluvia. Por tanto, es el apego a la creencia consciente lo que crea resistencias para experimentar la sombra inconsciente. Esto sucede porque vivimos en un universo de opuestos, donde no existe el blanco sin el negro ni la muerte sin vida, y en la misma medida que nos apegamos a un “polo” creamos automáticamente el otro. Jung decía que “el camino a la iluminación no sucede con la búsqueda de luz, sino a través de las sombras”. A través de ellas encontramos el oro más puro del ser humano ya que nos liberamos de esa cárcel que nosotros mismos nos creamos apegándonos a las creencias del ego. En este proceso, comprendemos de una manera profunda, que nosotros no somos ni las creencias conscientes ni las sombras, sino que somos “algo mayor” que experimenta todo eso. Es cuando nos identificamos, cuando nos posicionamos y cuando “tenemos razón”, cuando realmente nos condenamos. Y así es también, como cuando nos permitimos dudar, cuando dejamos de ser nosotros haciendo lo que nunca hacemos, cuando nos escuchamos para comprender nuestros apegos, como nos liberamos. La fórmula entonces sería permitirse experimentar una creencia opuesta a la consciente sin identificarse ni con una ni con otra. Sencillamente ser una y la otra. Al tener la experiencia con ecuanimidad, aflora la información biológica que marcaba esta pauta en la mente, comprendiendo así el sentido y el propósito biológico de este ciclo en su raíz. La información puede tener su programante en una situación de la infancia, en una emoción no expresada de la madre durante el embarazo o tener su origen en el árbol transgeneracional (epigenética).

Como decía, este amor que contrarresta las resistencias no es un verdadero amor incondicional, pero sí nos sirve de puente para llegar a la información más profunda almacenada en el inconsciente y así alcanzar una percepción que trasciende la dualidad y a un estado de puro amor incondicional donde no hay ni un ápice de lucha interna ya que, después de experimentar la sombra, no queda ni un ápice de necesidad o de resistencia en la mente. Tan sólo queda un remanente de paz que viene dado por la comprensión profunda de una parte de nosotros mismos, facilitando un estado de conciencia que se permita identificar con la propia experiencia y no con el juicio que hace el ego sobre la experiencia.

Existe una pregunta que una vez formulada en la mente, deja en evidencia la incapacidad del ego para responderla. Esta pregunta es ¿quién soy? La mente consciente no puede responderla porque ni ella misma sabe qué es ni cómo opera. Tiene sentido entonces la ilusoria realidad del ego, pues si no rechazara lo que no entiende, su existencia sería conscientemente ilusoria y llena de sinsentido. Por deducción, si queremos descubrir quiénes somos en realidad debemos apelar a algo externo a la propia mente. Esto se consigue experimentando la sombra y logrando no identificarse con ningún pensamiento que sea dual. Como puedes ver, no se trata de negar la dualidad ni de ignorar los juicios de la mente pensante, más bien de trascenderlos. Una vez logrado, ya sí podemos hablar de un verdadero amor incondicional, pues aceptamos con gratitud que por naturaleza somos aquello capaz de experimentarlo todo redefiniéndose a su paso con cada experiencia que la vida te pone delante. Somos la conciencia que ha venido al mundo a experimentar, a guardar y resolver información, a crecer con el conocimiento de quiénes somos y a transcender la dualidad desde la in-divi-dualidad.

Entonces, para llegar a esa percepción imparcial y ecuánime, debemos usar el trampolín de la sombra, es decir, usar un amor que contrarreste las resistencias. Es así como pasamos de creer lo que queremos creer de nosotros mismos a aceptar con gratitud lo que somos. Sería la grandiosidad del ego versus la grandeza de Ser. El amor incondicional no se define como un concepto romántico o una filosofía que podamos aprender y ejercer, no. El amor es un estado y su calidad depende de tu voluntad. Recuerda que aquello con lo que te identificas te someterá y que si no te identificas con nada, lo serás todo.

“Tener amor con libertad es como ser un rey o una reina. Eso es el auténtico reino de Dios, el amor con libertad. El amor te da las raíces en la tierra y la libertad te da las alas.” OSHO

Entrevista Radio “Las Águilas”

Aquí os dejo el enlace de la entrevista que me hicieron el pasado martes (24/5/2016) en Radio “Las Águilas”. En principio fue sobre la BNE pero charlamos sobre muchas temas que tocan la sensibilidad humana. Muchas gracias a Charly, Rafa, Lola y compañía por vuestro trabajo de difusión, vuestra entrega y vuestra generosidad. Un verdadero placer!!!

http://www.ivoox.com/bioneuroemocion-jandro-calzas-audios-mp3_rf_11650545_1.html

Las fases psicológicas de la enfermedad

Todas las enfermedades tienen fases, y en cada fase, tanto el síntoma físico como la psiqueimages (91) y la gestión emocional, se expresan de una manera muy específica. A menudo, creemos que estar enfermo es manifestar un síntoma físico, y esto no es del todo correcto, ya que podemos estar en fase activa de un conflicto y no presentar síntoma alguno.

Para entender mejor estos procesos y así saber cómo actuar en cada fase, conviene recordar al Dr. Hamer y su trabajo sobre las cinco leyes biológicas. Nuestro primer artículo en esta web fue sobre él (Dr. Hamer), dado que fue quién fundó las bases de esta “nueva medicina”descarga (1) en occidente. Su primera ley hace referencia a la relación entre psique-cerebro-órgano ante un impacto emocional. Este concepto ya lo planteó Aristóteles como tribiología, y para el gran filósofo, resultaba obvio que las respuestas a nuestros problemas que se manifiestan en nuestro cuerpo están en nuestro interior. Es decir, que para que exista un síntoma debe haber una situación de estrés sin solución satisfactoria para la biología. La psique primero gestiona la situación interpretando el entorno. Si no hay solución, se hará una masa conflictiva en el cerebro (foco de Hamer) y habrá un órgano que repare (o que libere) el conflicto con un síntoma físico. Esta relación es evidenciada siempre en BNE, pues dar recursos en la situación conflictiva es la base de la sanación. La segunda ley de Hamer nos habla de que la enfermedad tiene sus fases. Principalmente fase activa (estres/simpaticotónica) y fase de reparación. En fase de reparación existen dos etapas separadas por un pico de actividad llamado crisis épica o epileptoide, la fase exudativa y la fase cicatricial.

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Como vemos en la imagen, cuando vivimos una situación que supera nuestro límite de tolerancia emocional, entramos en estrés (color azul). Y es importante que entendamos que superamos ese límite emocional porque hay cosas que no nos permitimos expresar, o dicho de otro modo, elegimos ser buenos antes que completos. La función principal de la psique es dar respuesta, ampliar el margen de interpretación del entorno y así dar cabida a nueva información que de solución a la biología. Estar en coherencia es saber escuchar las emociones en cada momento y hacer una gestión correcta, decidiendo mentalmente qué es importante y qué no, qué es prioridad y qué no merece la pena. Podemos decir que en esta primera etapa, estamos en la negación completa del conflicto. Aquí es cuando las personas se engañan a sí mismas diciendo cosas como “si ya lo tengo olvidado”, “no fue para images (89)tanto”,… Cuando en realidad existe una situación que dejó una necesidad no cubierta. La necesidad sigue activa ante tal falta de observación de la persona. Entonces, aparece el síntoma. Las personas que aceptan este nuevo paradigma, ante un síntoma siempre se preguntan ¿qué me quiere decir mi biología? Y el simple hecho de hacer la pregunta incita a un estado de curiosidad y de permeabilidad mental. Aquí es dónde nos abrimos a las emociones para saber cómo realmente vivimos las cosas. En primera instancia, esto puede resultar desagradable incluso doloroso. Admitir y sentir el miedo que te provoca un jefe, la tristeza de una familia que te hace sentir excluido, la rabia hacia un amigo, etc… Cualquier emoción y su causa siempre es una “patada a tu inteligencia” pues no quieres que así sea, y esa es justo la prueba de que hay una incoherencia y, por tanto, un síntoma. Aquí la persona identifica. “Tengo miedo”, “siento rabia”,… Está en la “fase del menos” (-). Esta toma de conciencia hace salir a la luz las verdaderas necesidades no cubiertas haciendo que la persona comprenda dónde se ha fallado a sí misma o dónde hay recuerdos, experiencias y emociones sin gestionar que siguen manifestándose en su vida actual. El cuerpo aquí entraría en fase vagotónica experimentando un cansancio y la necesidad de un espacio y un tiempo para integrar la nueva información. Entra en reparación. Los acompañantes siempre recomendamos una cuarentena, y es importante hacerlo bien porque en esta fase la persona está en menos menos (–), es decir, “ya no tengo miedo”, “ya no siento rabia”, etc… Sigue enfocada en lo negativo aunque experimente cierta sensación de paz interior. Esa calma interna es fruto de la liberación de la emoción, pero no resuelve el conflicto. La biología necesita una nueva manera de actuar. Muchas personas deciden no hacer cuarentena porque creen que ya lo entienden. Digo que es importante hacerla porque se puede caer en lo que llamamos cronicidad, ya que, aunque no sienta rabia, sigue con los mismos patrones de pensamiento. Es necesario dar un paso más. descarga (33)

Cuando nos liberamos de una emoción y comprendemos algo más profundo de nosotros mismos, aparecen nuestros talentos y nuestros dones, ya que para afrontar un conflicto se necesitan recursos y aptitudes. Siempre tenemos nuestros recursos. A veces no los vemos, pero no significa que no estén. Debemos esforzarnos por sentir, pues de ello depende que conozcamos nuestras posibilidades. Sería como preguntarse, “ahora que ya no siento rabia, ¿qué siento?”. Entramos en la fase de positivo (+). En consulta se aplican los recursos para cambiar la información, pero es durante la cuarentena donde se refuerza la nueva información. Estar en calma, ser paciente con uno mismo, agradecer y alejarse de lo cotidiano, ayuda al proceso biológico. Esta es la fase cicatricial de la reparación. Podemos decir que en los últimos días de la cuarentena, la persona empieza a verlo muy claro. Ahora ya sabe qué debe hacer para cambiar la situación que le generaba conflicto. El cuerpo a su vez, empieza recuperarse y se siente un bienestar físico con vigor y fortaleza. Ahora solo queda volver a la vida y materializar todo lo aprendido, dejando ir a viejas amistades, patrones de comportamiento o empleos para dar la bienvenida a lo nuevo. La última fase sería neutra. La persona ya no siente necesidad de posicionarse porque ya no es un conflicto para ella. Ya no le presta más atención y el síntoma ha desaparecido.images (90)

Resumiendo, conocer las fases psicológicas de la enfermedad, nos ayuda a ser comprensivos con nosotros mismos. Sanar implica un cambio profundo, y es un camino muy gratificante si se hace bien.

En la primera etapa (-), predomina la arrogancia y la negación. La persona vive en sus creencias atribuyéndole al mundo el significado que le conviene en cada circunstancia. Ante el conflicto aparece el síntoma.

En la segunda fase (-,-), la persona se abre a nuevos conceptos. Curiosea y se hace preguntas que nunca se ha hecho. Aparece la emoción y el reconocimiento de ésta. Se toma conciencia. Aquí es importante dejarse sentir y descansar el tiempo que sea necesario. Cuanto más aceptes, agradezcas y te escuches, antes se repara el conflicto. Cuanto más te resistes, te peleas, dudas o te contradices, más se alarga el proceso. Por eso la cuarentena. No conviene estar cerca de las personas de tu vida cotidiana, pues ellos te ponen nuevamente en fase de estrés.

En la siguiente fase (+), surge un sentimiento de claridad y calma, y es cuando la persona hace consciente que la solución siempre estuvo en su interior. Aquí se debe poner la atención en reforzar lo positivo y lo recursos aprendidos. Se crean nuevas redes neuronales que permiten nuevas vías de actuación y nuevas perspectivas. Carl Gustav Jung llamaba oro puro a esta parte de nosotros, la que aparece detrás de las sombras y que permite que resolvamos la enfermedad en virtud de su irrealidad.

Podríamos decir que la fase neutra llega sola cuando menos la esperamos. Es ese momento en el que nos vuelve a suceder algo relacionado con el antiguo conflicto y ahora somos conscientes de nuestra nueva reacción. Ya no hay conflicto. Nuestro inconsciente ya tiene los recursos necesarios para gestionar la situación. En este punto, nosotros simplemente somos conscientes de lo que ocurre pero ya no hay que hacer esfuerzos dado que la nueva información ya está completamente integrada y la enfermedad sanada correctamente.

En todo el proceso, se viven auténticos momentos de certeza al igual que también se experimenta un gran vacío existencial. Todo ello es señal de que algo está cambiando en nuestro interior. En cada punto, un estado mental, un estado emocional y un proceso biológico diferente. Es una relación simple y efectiva de la cual podemos formar parte, solucionando todas aquellas incoherencias que están en nosotros. En mi opinión, los mejores recursos para afrontar todo el proceso son la paciencia y la determinación. Todo se puede aprender con alegría si se poseen estas dos grandes virtudes.

La familia. ¿Verdugos o Maestros?

A menudo, nos vemos atrapados en situaciones familiares que nos provocan malestar. Es como si repitiéramos siempre las mismas situaciones que tanto nos hacen daño a todos y nos vemos incapaces de salir de esos bucles emocionales. Literalmente, así es. Entendamos que en la infancia, el niño tiene un microuniverso que es la familia. Para el niño, este pequeño mundo es todo lo que tiene. En él, están sus progenitores, sus referentes, sus compañeros de juego, sus maestros y aprendices, su pertenencia, su identidad, etc… Un sin fin de valores que en la infancia aprendemos a través de las experiencias familiares. El cerebro asimila y aprende más información en los cinco primeros años que en el resto de su vida. En esta etapa, construimos toda nuestra percepción del entorno y todo nuestro pensamiento se sustentará en estas maneras de percibir. Por tanto, esta etapa de nuestra vida es la que determinará en gran medida cómo vamos a pensar y percibir el mundo de adultos. Cuando hay traumas en la infancia o conflictos no resueltos, nuestra biología guarda esta información hasta que encuentre una solución satisfactoria. Esto significa que proyectará esta “información no resuelta” en nuestra vida de adultos para que nosotros aportemos una solución diferente.Figura-Hombre-Creativo

Es importante comprender antes de continuar, que debemos asumir que todo lo que nos ha ocurrido ha ocurrido por alguna razón y propósito. Es decir, tanto si hemos tenido una infancia feliz o traumática, aceptemos que ha sido así para proporcionarnos los actores y las situaciones necesarias que nos hagan aprender las lecciones que hemos venido aprender. Esta comprensión lleva implícita la certeza de que el universo no se equivoca y que nunca se nos da más de lo que nosotros podemos solucionar. De tal manera es, que cuando no lo vemos así y preferimos juzgar y aferrarnos a la creencia de que mi padre es el culpable o mi madre es muy mala porque me quiso abortar, en realidad lo que estamos haciendo no es juzgar a un padre o una madre, sino cuestionar al universo y aceptar que el universo se equivoca y que nosotros estamos en lo cierto. Esto ocurre con mucha frecuencia y lo hacemos sin ser conscientes de las implicaciones que tiene culpar a los demás. Cojamos el paradigma de la madurez y hagamos las preguntas correctas para encontrar qué propósito tienen estos enredos familiares.

Si la información que acumulamos en los años de la infancia constituye nuestra base mental y emocional, entonces tiene sentido pensar que lo que vivamos de pequeños, de una manera u otra, lo vamos a proyectar en nuestra vida de adultos. Seamos conscientes de las implicaciones que tiene esto. Por poner un ejemplo, imaginemos que un hermano te quitaba el pan de la comida cuando eráis pequeños. De mayor, cada vez que te sientes a una mesa a comer con personas que para tu inconsciente puedan ser ese hermano simbólico, tendrás la sensación de la amenaza constantemente y no sabrás porqué a menos que hagas esta relación. Generalmente, luchamos contra esa sensación y aplicamos respuestas como comer rápido para que no me lo quiten o comer solo. Llegaremos al punto de creer que soy yo el que elige comer solo porque me gusta y nos definiremos así, con esta creencia, cuando en realidad lo que sucede es que el inconsciente biológico está aplicando una solución a un anclaje que tuvimos en la infancia. Nuestra tarea consiste en hacer esa relación a través de los síntomas que presento en mi presente. Si observamos lo que nos sucede, cómo nos sentimos y nos preguntamos qué sentido biológico puede tener una situación determinada, encontraremos el anclaje que tuvimos en la infancia sin mayor dificultad. La clave, la observación y la honestidad con uno mismo. El simple hecho de observar, moviliza al inconsciente para que tu obtengas la información necesaria. No olvidemos que nuestra biología solo busca una solución satisfactoria, por tanto, sería muy torpe creer que alguien es culpable de algo. Con la culpa, solo reafirmamos nuestras carencias y nuestro inconsciente entenderá que hay motivos para tener conflictos.

Debemos mirar a la familia como aquellas personas que nos muestran nuestra manera de pensar y de percibir, como los figurantes de ese microuniverso, pues viéndolos de este modo, veremos aquellas cosas de nosotros que por nosotros mismos no podemos ver. A cada instante, decidimos si ellos son verdugos o maestros de nuestra realidad. Y antes de hacer cualquier valoración entendamos algo tan simple cómo básico:

La familia es nuestro núcleo primigenio. Todas las personas que forman mi árbol genealógico dan testimonio de mi verdaderaimages (82) identidad. Yo, reconozco que no me he creado a mí mismo, por tanto, no puedo saber qué propósito tiene mi vida a menos que observe. Y observar implica no juzgar. El que observa, comprende que gracias a todos los antepasados, nosotros estamos aquí.
Por tanto, juzgarlos a ellos como buenos o malos, o como culpables de nuestra sintomatología, solo es juzgar una parte de sí mismo. Con esta comprensión, uno no puede más que sentir gratitud porque ellos, con todas sus historias sin resolver, sus malas decisiones, sus secretos, sus carencias, etc… son los responsables de que tú estés vivo. Esto es algo que no admite duda y que clarifica cuál debe ser el punto de partida.

Gracias a la BioNeuroEmoción, podemos tirar de ese hilo y comprender qué programas inconscientes hay detrás de cada miembro del clan y comprender los valores por los que se mueve esa persona y sus actitudes y creencias. Resulta hermoso encontrar el verdadero motivo por el que hacemos las cosas y, sobre todo, integrar el sentido biológico como respuesta a esas situaciones que no han sido resueltas satisfactoriamente. En consulta puedo ver constantemente como las madres, conscientemente, quieren formar una familia, pero inconscientemente llevan una información que puede decir algo así como “tener hijos es una carga” o “los hombres no protegen”, y esta es la razón por la que acumulan un sentimiento profundo de injusticia y frustración que reflejan en críticas y culpas hacia los hijos o el marido. Luego, cuando se estudia el árbol genealógico y se comprende qué infancia tuvo esta mujer, en qué estado estaba su madre cuando estaba embarazada de ella, si fue deseada o no, etc…. todo encaja. Si la abuela fue una mujer que tuvo doce hijos y lo vivió en silencio, es muy normal que esta mujer experimente ese rencor inconsciente hacia la familia. En los hombres, el rol más común, suele ser el de no poder proteger, no saber cuidar o no ser capaz de ser el cabeza de familia, en términos biológicos, el líder del clan. Hay muchas historias de nuestros antepasados de sumisión y doblegamiento, especialmente, en países como España que vivieron una guerra civil con infinidad de impactos emocionales no resueltos. Esos impactos, o si se prefiere, esa información, está presente en las generaciones de hoy, en sus inconscientes, esperando a ser escuchadas y perdonadas. Pero claro, ¿cómo darse cuenta de esto si preferimos tener razón? Nuestra razón nos dice que es un hermano, una madre o un padre ausente la causa de mi conflicto, pero ahora que podemos ver un poco más allá, ¿en verdad es así?.

Propongamos una nueva manera de entender la realidad con respecto a la familia. Primero de todo, aceptar que nadie es culpable de nada. Sin embargo, todos somos responsables de cómo percibir lo que nos sucede, es decir, verdugos o maestros, cargas u honores, enfermedades o retos. Todos tenemos esta capacidad que, al fin y al cabo, es la capacidad de trascender el juicio y ver las cosas como son. En la familia están nuestros mejores maestros, nuestra verdadera identidad, nuestros triunfos o fracasos, nuestros talentos y dones, nuestras capacidades, etc…  Ellos son los portadores de toda la información inconsciente que se proyecta en nuestra vida. Nuestra mejor herramienta es la coherencia. Sobra decir, que no se trata de ser el bueno, sino de conocerse a uno mismo. A veces hay que renunciar a la familia para sanar. Otras, hay que reencontrarse con ellos. Sea lo que sea, debemos estar dispuestos a renunciar puesto que es la única manera de romper con lealtades llenas de toxicidad emocional. Miremos por un momento a nuestra familia como un sistema donde cada uno de los miembros tiene la información de todo el sistema y somatiza o “resuena” con una información específica. Cada familia tiene su historia, pero en términos biológicos, la mayoría de los conflictos son por las mismas razones. Analicemos por encima cuales son los roles de cada uno.

“Hasta que las sombras inconscientes no se hagan conscientes, tus sombras dominarán tu vida y tú lo llamarás destino” Carl G. Jung

El padre.- El padre es el líder del clan. Su misión es proteger a la madre y a los hijos. Sin su protección, la madre no puede proteger a los hijos. El padre, es el encargado de delimitar el territorio, marcarlo y cuidar de que ninguna amenaza lo cruce. Cuando los hijos cumplen cinco o seis años, el rol paterno es fundamental. Papá es el que enseña a los hijos a caminar por la vida, a cazar (simbólicamente), a ser coherente y mantener el orden. El padre es el referente de la autoridad, el del clan en su definición mas pura. Lo vemos en el apellido, en las profesiones, etc… En algunos estudios se demuestra que el amor del padre es el amor condicional dado que es él el que espera que los hijos continúen con su legado. Culturalmente es así, aunque es un tema que admite discusión. Cuando el padre no confía en sí mismo, los hijos, especialmente los varones, se convierten en posibles enemigos dado que perciben que pueden quitarles el liderazgo. Muchos padres, castran a sus hijos de muchas formas muy sutiles porque no asumen y solucionan sus propios miedos. Existen muchas patologías que los hijos presentan de adultos por este conflicto.

La madre.- Arquetípicamente, la madre es la del amor incondicional. Sin su protección, el bebé está perdido en los primeros años de vida. Es la que enseña a los hijos lo que es el verdadero amor, por tanto, es lógico pensar que cuando la madre no es coherente consigo misma, los hijos experimentan mucha culpa inconsciente ante los placeres de la vida. La madre es la del calor del hogar, la que organiza el territorio. Marca los tiempos de las comidas y demás tareas. Por eso, el cerebro femenino, tiene desarrollada la memoria temporal donde el masculino es la memoria espacial (caza).images (58)

Los colaterales.- Se considera colaterales a los hermanos, primos, etc… Es decir, a aquellos que están en la misma generación. Éstos son los compañeros de juego en la infancia, los que harán desarrollar las capacidades de relación, de liderazgo o utilidad. Te dicen cual es tu lugar dentro de un grupo. El primer hijo, por ejemplo, suele tener el síndrome de la parentalización, es decir, cuida del resto de la familia porque siente esa responsabilidad. Cuando hay una separación de los padres suele ser él el que asume el rol de líder del clan y la madre se apoya inconscientemente sobre él. El último hijo suele ser el que se siente abandonado, sin identidad en el clan, dado que en familias numerosas, no se le espera ni tampoco es ya una sorpresa para los padres. Suele ser el observador de la familia y, en muchas ocasiones, viene a reparar bastante. En general, con los colaterales aprendemos a relacionarnos y encontrar para qué somos más útiles. Entre ellos, se crean muchos vínculos afectivos porque se desarrollan a la vez y comparten muchas experiencias por primera vez.

Los abuelos.- Éstos representan la sabiduría del clan. Ellos guardan las experiencias vividas generaciones atrás. Son los que resuelven con mayor rigor y determinación los conflictos en la familia dado que la experiencia los avala. No olvidemos que hablamos siempre en términos biológicos. Los abuelos representan los referentes del clan, pero deben dejar que sus hijos sean independientes con sus respectivas familias y no entrometerse. Cuando lo hacen, nos encontramos con las típicas historias de suegros y suegras. Esto es porque, biológicamente, al querer proteger a sus hijos, se convierten en competidores de los nueros o nueras. Su mayor preocupación es la de asegurar la descendencia, por eso los hombres continúan con deseo sexual hasta que fallecen. Muchos abuelos y abuelas son mejores abuelos que fueron de padres. Esto es señal de que han aprendido y sanado algunos de sus conflictos en la familia.

En general, la familia nos muestra quiénes somos, cómo y porqué hemos sido programados y nos hacen entender los síntomas y conflictos propios. Veámonos con esta mirada compasiva. Entendamos este sistema que llamamos familia y observemos como se relacionan las partes entre sí. Cada uno de los miembros tiene recursos que otros necesitan. Cada uno de ellos, guarda información necesaria para el conjunto. Cada uno, es imprescindible en lo que hace y fundamental para todo el sistema. Sin uno de ellos, el sistema no funcionaría, estaría incompleto. Cada uno repara una información específica y necesita a los demás para conocer sus propias capacidades. Casi siempre, aquel miembro del clan que más nos molesta o nos perturba, es el que guarda nuestra maestría. Saber comprender el miedo de un padre, es saber sanar tu incapacidad para proteger o cuidar. Perdonar las carencias de una madre es aceptar la plenitud y vivir el amor de una forma pura y natural. Comprender las circunstancias de los colaterales es aprender a usar tus recursos y descubrir qué otras formas tienes tú de solucionar el mismo problema.images (81)

En definitiva, en la familia se esconde una información realmente valiosa. El que lo sabe apreciar, inevitablemente alcanzara una verdadera comprensión de aquel mandamiento que rezaba “honrarás a tu padre y a tu madre”.

La glándula tiroides y paratiroides

Son muchas las personas que padecen hipotiroidismo o hipertiroidismo, y el cáncer de tiroides también es uno de los más frecuentes. Vamos a resumir cuáles son los principales conflictos relacionados con estas glándulas para poder comprender el sentido biológico de cualquier síntoma relacionado con la tiroides.

Definición.- La glándula tiroides es una glándula neuroendocrina, simages (75)ituada justo debajo de la nuez, junto al cartílago tiroides sobre la tráquea. Pesa entre 15 y 30 gramos en el adulto y está formada por dos lóbulos en forma de mariposa a ambos lados de la tráquea, ambos lóbulos unidos por el istmo. La glándula tiroides regula el metabolismo del cuerpo, es productora de proteínas y regula la sensibilidad del cuerpo a otras hormonas.

Funciones principales.- Secreta hormonas tiroideas T3 y T4 que regulan y aceleran la actividad metabólica, el crecimiento y desarrollo del organismo. Su secreción se rige por la concentración de yodo en sangre y por la TSH (tirotropina). Secreta asimismo la calcitocina que actúa a nivel de la matriz ósea.images (74)

Esta glándula está regida por el endodermo y ectodermo, por tanto los conflictos tendrán que ver con supervivencia y relaciones.

Las hormonas que secreta la tiroides intervienen en el metabolismo, es decir, que estas hormonas van a regular, ralentizar o acelerar, y esta regulación va a tener relación con el crecimiento y desarrollo del organismo, pero vamos a decir que es una regulación que se escribe en el tiempo. Su sentido biológico principalmente tiene que ver con el tiempo.

Las personas con problemas de tiroides sienten que no pueden hacer nunca lo que desean, generalmente ligado a un sentimiento de frustración o humillación. Sentirse sobrepasado por las circunstancias. Conflictos de tiempo con tonalidad de impotencia frente a lo que se avecina. Conflictos de atrapar el “pedazo”. Miedo frontal (vivido en femenino, en masculino serían los gángleos nobles).

Dado que regula las hormonas de crecimiento, el sentido biológico de los síntomas relacionados con la tiroides siempre tendrán que ver con el tiempo. Si pensamos en biológico, la tiroides es la que dicta cuánto tiene que crecer un hueso y en cuánto tiempo, por poner un ejemplo. Recordemos que el inconsciente no distingue entre real o simbólico, por tanto, si vivimos una situación donde sentimos que nos falta tiempo o, por el contrario, queremos que una situación que estamos viviendo acabe cuanto antes, la tiroides actuará de forma coherente a cómo nosotros estamos viviendo esa situación. Pongamos el ejemplo de un caso real: A una mujer de 80 años le diagnostican un cáncer de tiroides. Se le pregunta qué situaciones ha vivido últimamente donde haya sentido que no quiere que pase el tiempo o viceversa. Ella contesta que unos meses atrás le diagnosticaron un cáncer de colon a una hermana que finalmente falleció y que, durante la enfermedad, ella quería pasar más tiempo con su hermana pero le era imposible dado que vivía en otra ciudad. En este caso, la persona lo vivió como “me falta tiempo para estar con mi hermana” (relaciones) y también con “miedo a lo que está por venir” (supervivencia). Esta última noción está relacionada con ella porque sentía que al ser ya mayores todas la hermanas y enfermar una, a las demás no les quedaba mucho tiempo. Recordemos que no importa si esto es así o no. Lo que importa es que esta persona sí lo vivió así, y su cuerpo sencillamente, le siguió y aplicó una respuesta biológica a este conflicto.

Veamos los síntomas más comunes relacionados con la tiroides:

Hipotiroidismo.- Lo padece el 3% de la población. Es la disminución de los niveles de hormonas tiroideas en el plasma sanguíneo, por tanto, tiene que ver con querer ralentizar el paso del tiempo vivido con impotencia. Desesperanza, bloqueo. La persona renuncia a todo intento. “Tengo que apurarme pero de todos modos no lo voy a lograr”.

Hipertiroidismo.- En este caso, hay un trastorno metabólico que conlleva a una hipersecreción de hormonas tiroideas T4 y T3. El resentir sería “Quiero que todo vaya más rápido”. Es importante el concepto de urgencia ligado al de “si voy rápido lo conseguiré”. Puede haber taquicardias, nerviosismo, pérdida de cabello,…

Hipotiroidismo autoinmune (tiroiditis de Hashimoto).- Es la fase de estrés del conflicto de impotencia (el cuerpo ulcera los conductos ectodérmicos). “Nací en unas condiciones demasiado rápidas, con prisas”. “Tengo derecho a existir a condición de que el tiempo se ralentice”. Cuando hay una enfermedad autoinmune es muy importante tratar el árbol genealógico y el proyecto sentido.

Cáncer de tiroides.- Sentirse sobrepasado por los acontecimientos. Conflicto de tiempo (urgencia). Conflicto de atrapar el bocado. Miedo frontal vivido con impotencia (femenino). “Aún teniéndolo en la boca no estoy seguro de poder tragarlo”, “no puedo actuar lo suficientemente rápido”. Un cáncer de tiroides nos indica la necesidad de crecer rápidamente. Aquí, debemos tomarnos un momento para ver dónde voy más rápido de lo que debo.

Bocio.- El bocio es el aumento de la glándula tiroides. Se traduce externamente por una tumoración en la parte antero-inferior del cuello, justo debajo de la laringe. El sentido biológico tiene que ver con la urgencia, con la necesidad de acelerar el tiempo, de salir de una situación o llegar a algo. Miedo de estrangulamiento. Conflicto de ciertas cosas cotidianas. “Quiero moverme pero no puedo”. “Hay que actuar rápido ante una situación peligrosa”. “Debí actuar rápido pero no hice nada”.

Infantilismo.- Es una situación o estado en el que persisten en el adulto diversas características anatómicas, fisiológicas y psicológicas de la infancia. Se reconocen cuatro tipos: infantilismo psicosexual, modo de ser mental como un niño, debilidad mental; infantilismo de Brissaud, que es desorden congénito causado por una disminución de hormonas tiroideas durante el desarrollo fetal o primeros años de vida (cretinismo o retraso mental); infantilismo de Lorain o pituitario, es un tipo de enanismo; infantilismo retrógrado, afecta a varones y se caracteriza por atrofia genital. Los conflictos son de rachazo a la responsabilidad, herencia de algo demasiado grande para gestionar, conflictos personales de la infancia vividos con la noción de no quiero crecer (Peter Pan).

Hipertirocalcitonemia.- Se caracteriza por la hipersecreción de tirocalcitonina. Existe fatiga, espasmofilia y descenso de la calcemia. Conflictos de urgencia con tonalidad de impotencia. “Por muy rápido que sea no lo conseguiré”.

Paratiroides.- Los síntomas relacionados con esta glándula tienen relación con “no hacer lo suficiente”. Conflicto de no poder tragar.

En general, debemos tener muy presente que el cuerpo tiene sus ritmos y sus ciclos. Todo es cíclico en el universo y todo tiene su ritmo. Los problemas de tiroides siempre aparecen cuando alteramos estos ritmos naturales y vivimos situaciones en las que queremos ser más rápidos o más lentos que el ritmo biológico. Si tenemos esto en cuenta, bastará con retomar el ritmo natural de las cosas, entender que todo pasa por algo y para algo y que mi opción siempre está en el momento presente, es decir, aquí y ahora, y que no debo proyectar en el futuro y mucho menos querer alterar el curso de las circunstancias, más bien aceptarlas y actuar en la medida de mis posibilidades en el presente. No es el tiempo el que pasa, somos todos nosotros.descarga (28)

“Una parte del tiempo se nos rapta, otra se nos roba, otra se nos escurre. Pero la peor pérdida es por la neigligencia. Y si uno quiere observar, se dará cuenta de que la mayor parte de la vida la perdemos haciendo lo que no debemos, una gran parte haciendo nada y toda la vida haciendo otra cosa de lo que aspiramos hacer”. Séneca

El Corazón, tu brújula interior

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“A un gran corazón, ninguna ingratitud lo cierra, ninguna indiferencia lo cansa” Leon Tolstoi

Siempre hemos sabido que el corazón tiene razones que la mente no puede entender, sin embargo, esto tampoco significa que no podamos experimentar el lenguaje del corazón interpretando correctamente sus mensajes. No es algo fuera de nosotros, por tanto, debe haber una manera de llegar a él e integrar sus designios en nuestra mente para que sirvan de guía en nuestros pensamientos y decisiones. Las patologías que tiene que ver con el corazón siempre están relacionadas con personas que han “endurecido” su corazón, que de alguna manera, se han dejado de amar a sí mismos y que usan al corazón en lugar de escucharlo. Cuando se dice que “ha sufrido un ataque al corazón”, el mero lenguaje de esta expresión crea un mensaje erróneo para la biología porque, en realidad el corazón no nos ataca. Son las interpretaciones que hacemos del mundo exterior lo que nos aleja de nuestra verdadera esencia, de nuestro hogar, de nuestro verdadero territorio. Por eso en BioNeuroEmoción, el corazón representa el territorio y los distintos síntomas especifican qué tipo de conflicto tenemos con el territorio.

El corazón es el órgano principal del aparato circulatorio en todos los animales que poseen un sistema circulatorio. En el ser humano es un músculo hueco y piramidal situado en la cavidad torácica. Funciona como una bomba aspirante e impelente, impulsando la sangre a todo el cuerpo. Está regido por el mesodermo nuevo del cerebro, que son conflictos de desvalorización y movimiento, aunque en este artículo también hay conflictos del mesodermo antiguo en referente a la protección. La sangre, simbólicamente es la familia, el linaje. Por tanto, el corazón representa el sostén del clan. Es el punto de partida. En ocasiones, tiene que ver con el lecho dado que este es el centro neurálgico de una familia (territorio sexual).

Se compone de dos aurículas (cavidades superiores) y dos ventrículos (cavidades inferiores). Las aurículas recogen la sangre del organismo a través de las venas (femenino), mientras que los ventrículos (masculino) envían la sangre proveniente de las aurículas. Cada latido del corazón incluye la sístole y la diástele conocido como ciclo cardíaco. Vamos a ver algunas patologías del corazón desde el prisma de la BioNeuroEmoción:

Hipertensión arterial.- En masculino (hipertensión arterial central) se asocia a”aumentar la presión para expulsar a alguien de mi corazón, de mi casa, de mi territorio” o “querer expulsar a un miembro de mi familia fuera del clan”. En femenino (hipertensión arterial periférica) se relaciona con “debo aumentar la tensión para restringir el acceso o la salida para evitar que alguien se aleje demasiado” o “no querer que entre a formar parte del clan”. Conflicto de hacinamiento, desvalorización con el clan, falta de reconocimiento, resistencia, ser siempre el primero, amargura interior, tensión en el clan, equilibrio entre padre y madre,…

Hipotensión arterial.- Es el mismo conflicto que con la hipertensión pero vivido en la polaridad opuesta: Pérdida de territorio vivida con impotencia y renunciamiento.

Arritmia cardíaca.- Los conflictos de arritmia conciernen a la relación porque afectan a la conducción eléctrica y se vinculan con un trastorno de ritmo o de tiempo, falta de ritmo por falta de referente (padre). “Los ritmos del corazón (casa, vida) son alterados” o “algo importante en mi vida invade mi casa, mi territorio íntimo o escapa de él”.corapartio

Valvulopatías cardíacas (soplos).- Se producen por estenosis o insuficiencia. Estenosis cuando la válvula no se abre completamente e insuficiencia cuando la válvula no se cierra por completo. Ambas valvulopatías incrementan la cantidad de trabajo del corazón. Las válvulas representan las puertas del hogar. Los conflictos estarán relacionados con “querer que alguien vuelva a casa y dejar la puerta abierta”, “no querer que alguien vuelva”, etc… Dependiendo de si es la válvula mitral o la tricúspide, las auriculoventriculares o válvulas semilunares, veremos la noción específica. Recordemos que las aurículas son femeninas y los ventrículos masculinos. Así sabremos si la persona que se espera es un hombre o mujer.

Adiposis cardíaca.- Es la acumulación de tejido adiposo (grasa) sobre la superficie externa del corazón. El sentido biológico es proteger y aislar la casa. Conflicto de desprotección en mi casa.

Angina de pecho.- La angina de pecho forma parte de lo que el Dr. Hamer llamó constelaciones esquizofrénicas. Dos masas conflictivas en el cerebro, una en cada hemisferio relacionadas con el mismo conflicto. En este caso son conflictos de pérdida de territorio vivido en femenino. La angina de pecho es ocasionada por un aporte insufuciente de sangre (oxígeno) a las células del músculo del corazón. “Si perdemos la casa no hace falta llevar tanto aporte de oxígeno”. En masculino sería un infarto.

Infarto de miocardio.- Conflictos de pérdida de territorio vivido en masculino. En el hombre el territorio puede ser un campo de acción, un trabajo, una mujer, o la lucha simbólica por mantener un puesto de trabajo percibido como una amenaza.

Pericarditis.- Hay una inflamación del pericardio y el corazón no puede expandirse, hay una fatiga y dificultad de respiración. También, cuando siento atacado mi corazón, puede haber un derrame pericárdico que hace un taponamiento, o un mesotelioma del pericardio. Recordemos que el corazón es sinónimo de casa. “Tengo que proteger mi/su corazón”.

Miocarditis.- Es la inflamación del miocardio. Conflictos de peligro en el territorio vivido con rabia y desvalorización. “No poder proteger el territorio”.

 

En resumen, todas las dolencias del corazón están relacionadas con el territorio. En el aspecto biológico, el territorio es casa, trabajo, hogar, etc… pero si le damos una noción mas espiritual, por así decirlo, se trata del territorio dentro de nosotros mismos. Esta cuestión es más profunda y tiene que ver con amarse a uno mismo y estar en casa, tener referentes de paz y ecuanimidad, sentirnos en el hogar de la madre Gaia, estar cerca de uno mismo,… Todo lo que busquemos fuera lo encontraremos mejor y más abundante dentro de nosotros. A veces resolver los conflictos del corazón requiere tiempo, pero la clave es tener claro que el objetivo es el amor propio, el saber perdonarse y ser capaz de vivir en el verdadero hogar de la vida. Sentirse protegido por las estrellas y los mares, y no dudar nunca que nada es externo a nosotros, por tanto, eso que veo fuera no puede ser el proveedor de ningún peligro. Hay que aceptarse tal y como somos, pues este es el mejor mensaje que puede recibir el corazón de nosotros. images (63)

 

El proceso: El perdón, el desapego y la sanación

Dice UCDM que “tu enfermedad es la prueba de que haces a tu hermano culpable”, y, ciertamente, así es. Muchas veces tomamos conciencia de dónde y cómo estamos proyectando esa culpa y tratamos de cambiar esa información perdonando y dejando ir. En ocasiones, cuando lo vemos claro y lo sentimos, el proceso se hace sencillo. Otras, en cambio, no entendemos porqué no terminamos de sanar aún siendo conscientes de qué era aquello que nos provocaba malestar. Voy a tratar de explicar cuál es el proceso.

Lo primero que nos ocurre siempre es la manifestación de un síntoma. Recordemos que un síntoma puede ser una enfermedad o algo que se manifiesta en nuestra vida de forma conflictiva y, generalmente, repetitiva. Trataremos siempre de ver la información inconsciente que hay detrás de aquello que se manifiesta y así podremos entender el sentido biológico. Hay que pensar en términos de información y no de problemas o enfermedades. La primera barrera siempre la encontramos en la negación de aquello que nos causa malestar. Es el primer mecanismo de defensa para evitar los “lugares de dolor o traumas”. Este mecanismo se sustenta en el ego y en todas sus creencias. Generalmente, negamos que haya un síntoma porque de ser así entonces no somos las personas que creíamos ser y entraríamos en cuestionarnos a nosotros mismos. Como el ego no entiende de responsabilidad, más bien de culpabilidad, trata de proyectar siempre fuera esa culpa, de tal manera que jamás veremos cuál es la verdadera causa de la realidad que estamos viviendo. Esto es lo que yo llamo la torpeza humana. La infantilidad y, por tanto, el sufrimiento. No nos damos cuenta que proyectando fuera de nosotros siempre le otorgamos el problema a algo externo, por tanto, algo externo siempre tendrá la solución. Coger las riendas de la situación sin caer en la trampa de la culpabilidad es el primer requisito para sanar. Esto se hace difícil al principio, pero resulta lo más sencillo una vez que se supera esa barrera. El ego es torpe, patalea, se queja, siempre está disconforme y siempre busca los ataques sencillamente, porque entiende que el mundo es así. Los hechos siempre chocan con lo que uno creía que era, aunque en ocasiones lo que sucede solo apoya tus razones dado que eso es lo que estás pidiendo. Una persona que se queda sin trabajo tiene dos opciones; o culpa al gobierno y a la sociedad de su desgracia, o se pregunta para qué le sucede esto. La primera implica culpa, la segunda, madurez. Repetirse mentalmente frases como “todo lo que yo veo no significa nada”, o “no veo el mundo como es sino como soy”, ayuda muchísimo a limpiar la mente de juicios y creencias que sólo limitan nuestra percepción de la realidad. Aquí es donde entra el perdón mental, como yo lo llamo. Se perdona el juicio que uno está haciendo sobre lo que percibe con la seguridad de saber que aquello que percibes es una ilusión. Es importante entender claramente que no hay que perdonar lo que uno interpreta como error sino el juicio que se hace y por eso se percibe un error. Si crees que alguien se ha equivocado y “le perdonas” por ese fallo solo estarás reafirmando que se ha equivocado. Esto es otra trampa del ego para hacer más real el error y quedar él como el “bueno”. Se perdona el juicio, dentro de uno mismo, ya que en el universo no hay errores, y esto nos da una percepción más clara sobre la realidad.images (60)

Después nos vamos a lo evidente, es decir, a lo que sucede sin interpretar lo más mínimo. Si es una dolencia, pues observo con ecuanimidad la dolencia y me pregunto el sentido biológico del síntoma, cuando apareció y qué situación conflictiva he podido vivir, siempre con una emoción detrás no expresada. En el caso de la persona que pierde su trabajo, la evidencia es que no tiene trabajo y que algo ha hecho él para vivir esa realidad. Esto es un hecho, no una opinión. Aquí entramos en ese terreno donde nunca queremos entrar. Debemos ser muy conscientes de que nuestras propias creencias, esas que creemos buenas y firmes, son las que nos distraen de lo que nos puede sanar. Dicho de otro modo, somos nuestros peores enemigos. El ego siempre te dirá lo que tú quieres oír. De esta forma, siempre te mantendrá dentro de su ámbito. Pero si superas esa barrera y, sobre todo, te dejas sentir, aparecerá la verdadera causa que está generando el síntoma. La brújula que tenemos para discernir aquello que es verdad de lo que no lo es, son nuestras emociones. Cuando hay algo que no queremos aceptar siempre lo sentimos dentro de nosotros. Así, si la persona que pierde el trabajo, por seguir con el ejemplo, se repitiera a sí mismo “soy un fracasado”, podría darse cuenta a través de la emoción que es justo eso lo que no quiere aceptar de sí mismo, es decir, que él cree que lo es, pero no lo quiere ver porque es doloroso. Esto lleva implícito unas creencias tipo “las personas que no tienen trabajo no valen nada” o “si no trabajo no soy útil”. En cada persona es muy diferente y es importante localizar exactamente aquellas creencias que sustentan el conflicto. Aquí es donde se produce la toma de conciencia y para entenderlo mejor conviene recordar el concepto de sombra de Carl G. Jung. La sombra es todo aquello que no aceptamos de nosotros mismos. Sería como el trastero de nuestra mente donde guardamos todo aquello que, inevitablemente somos, pero que no nos permitimos ser.

“Lo que niegas te somete. Lo que aceptas te transforma” Carl G. Jung

En este sentido, las personas somos muy simples. Queremos ser ricos pero en realidad es porque no aceptamos ser pobres. Queremos amigos cuando lo que no queremos es estar solos. Fingimos querer a otros porque en realidad tenemos miedo de no ser queridos. Y así, una infinidad de comportamientos. Lo que Jung descubrió es que aquello que no aceptamos es justo lo que se manifiesta en nuestra vida. Decía que “hasta que las sombras inconscientes no se hagan conscientes, las sombras dominarán tu vida y tú lo llamarás destino”. Cuando redimimos a tener razón e integramos, se produce lo toma de conciencia. Un sentimiento puro de verdad se adueña de uno mismo estableciendo coherencia y liberando aquella emoción que sustentaba el conflicto. Aquí es cuando las personas no necesitan más explicaciones. Ya comprenden y ya saben lo que tienen que hacer. En la mayoría de los casos, una vez pasado este punto, comienzan a suceder cosas, ya sea en el cuerpo o en la realidad, que sorprenden a cualquiera. Esto es porque ha habido un cambio de intencionalidad y hemos proyectado en el campo cuántico una nueva información que resuelve la incoherencia. El Universo te escucha, te sigue y facilita todos los medios acordes al nuevo propósito y experimentarlo en primera persona es lo que llamamos fe.

Después entramos en un periodo de aceptación y comprensión de aquello que somos y que habíamos reprimido. La percepción de uno mismo cambia, extendiendo su conciencia de sí mismo y de la realidad. Tomar conciencia es algo más profundo que lo que parece. Afecta a la memoria celular y activa nuevos codones del ADN que nos hacen vernos desde otro prisma. Con la nueva percepción se hace evidente qué es aquello tóxico en nosotros y desde dónde lo proyectamos a nuestra realidad. Ahora que hemos integrado aparece la elección, es decir, puedo elegir ser un fracasado o no porque ya me he liberado de mi sensación de fracaso. Y es aquí donde desapegarse se convierte en un auténtico arte. Hemos de ser conscientes de que nuestros hábitos retroalimentaban esa parte de nosotros. A veces son relaciones, amigos, parejas,…. otras costumbres, comidas, hobbys,… Y debemos desapegarnos con el arte de dejar ir. Esto cuesta en la misma medida que no se sepa agradecer lo que está por venir y se siga teniendo miedo al cambio por lo que se deja atrás. A veces, tenemos miedo de ser felices, y se que resulta muy extraño pero en verdad es donde se sustenta la mayor parte de nuestras creencias. Uno tiene que aprender a sentirse cómodo con las cosas buenas de la vida y dejar de que creer que existen los problemas o las adversidades. Todo está bien siempre. A cada instante se nos da todo lo que estamos pidiendo. Y si tenemos miedo de ser felices, entonces se nos dan dificultades para que aprendamos a ser simples. Si de verdad alguien toma conciencia de algo, no le va a costar mucho cambiar aquello que es incoherente en su vida porque lo que asusta de verdad es seguir igual. Pero si alguien cree que ha tomado conciencia, es decir, ve lo que quiere y no lo que debe, entonces creerá que no tiene que hacer nada más y así, la sanación nunca se termina de producir. El cambio está dentro de nosotros comprendiendo que lo que nos ocurre es, en su base, un simple error de percepción. Perdonar y dejar ir es una fórmula infalible que da como resultado una sanación porque no buscamos un cambio conductual, no se trata de cambiar un hábito por otro o un trabajo por otro, sino de comprender la información inconsciente que se manifiesta a través de uno para ser resuelta. Es algo profundo e individual.descarga (22)

Me alegro de que esta sea mi profesión, la de acompañante en BNE, porque amo compartir con mis clientes estos procesos. Ello me hace ver que todos somos iguales, que operamos del mismo modo y que todo lo que necesitamos está dentro de nosotros. A todos ellos, GRACIAS!!!

El sistema ostearticular

A menudo tenemos diferentes dolores musculares que desaparecen en días. También nos torcemos dedos, tobillos y muñecas con regularidad y no nos damos cuenta de que son pistas muy precisas sobre lo que estamos viviendo y cómo lo estamos viviendo. Conocer el sistema ostearticular desde el prisma de la BioNeuroEmoción es muy didáctico. Muchas personas tienen contracturas musculares de por vida o dolores crónicos que podrían sanar encontrando el resentir y expresándolo. Las contracturas desaparecen al instante al contrario que otros síntomas que necesitan una fase de recuperación.

Todas las dolencias de huesos y músculos están relacionadas con la desvalorización. A nivel cerebral, la capa embrionaria que rige este sistema es el mesodermo antiguo y los conflictos siempre tendrán una tonalidad de impotencia, falta de respeto, evaluación/comparación, obligación, falta de autoestima,… Nuestro esqueleto y nuestros músculos son la estructura que permite todo el movimiento, soporte y protección, a parte de la producción de células sanguíneas. A nivel biológico, nos movemos para cazar, para reproducirnos, para establecer relaciones fuera y dentro de la manada. Todo lo que vivamos en un contexto de autodevaluación se proyectará en huesos y músculos.

images (51)A nivel anatómico tenemos 206 huesos:

• El esqueleto axial, con la cabeza, la columna vertebral, las costillas y la pelvis.

• El esqueleto apendicular: omoplato, la clavícula, las extremidades superiores y las extremidades inferiores.

• Tenemos huesos largos, como el fémur, huesos cortos, como las falanges, huesos planos, como los del cráneo, huesecillos, como los sesamoideos.

• A nivel de la estructura ósea tenemos: la diáfisis, las epífisis, las superficies articulares. En medio del hueso tenemos la médula ósea en la cavidad medular, en cuyo interior se fabrica la sangre. Se puede decir que sangre y hueso son lo mismo.

• Los huesos, la reumatología y todas las enfermedades sanguíneas tienen un punto en común y afectan la médula ósea o el hueso.

• Es importante para nosotros saber que el hueso se fabrica y se destruye continuamente, no es algo estático, es algo especial. El hueso se construye y mientras se construye, se va destruyendo sin parar.

• Se construye en el interior, desde las células germinativas, que van a multiplicarse y que van a crear hueso. Es la capa que se encuentra junto a la médula ósea, el endostio.

• A nivel del hueso tenemos las superficies articulares, es decir, hay una formación particular, de cartílago hialino que le permite estar en contacto con otro hueso.

• A nivel de la articulación hay una capsula articular y en su interior hay líquido sinovial.images (52)

• Alrededor del hueso encontramos el periostio. Si extirpamos el periostio nunca tendríamos dolor de hueso, ya que el hueso no tiene terminaciones nerviosas. Cuando hay un dolor en el hueso es porque la inflamación en el interior que comprime las fibras del periostio, que sí tienen terminaciones nerviosas.

• Junto a los huesos encontramos los músculos, tenemos el tejido muscular, es decir, la fibra muscular, que van a terminar con los tendones que son los que se insertan en los huesos.

En BioNeuroEmoción se diferencia específicamente la dolencia y obedece a la función biológica de ese músculo o hueso para encontrar el conflicto, o dicho de otro modo, nos preguntamos para qué sirve ese músculo o qué movimiento impide hacer. Siempre tendrá el contexto de lo biológico. Así, mediante la función específica y el arquetipo inconsciente que asociamos a ello, no es difícil saber que nos está pasando cuando nos torcemos un dedo o nos damos un golpe. A modo de introducción, voy a tratar de hacer un resumen sobre las diferentes partes del cuerpo, aunque ante una dolencia recomiendo mirar mas al detalle.

La cabeza siempre está relacionada con lo masculino (autoridad, cabeza de familia, Dios padre), siendo la cara la parte visible. Los músculos y huesos de la cara se relacionan con conflictos de apariencia. La mandíbula tiene que ver con “atrapar un pedazo”. La columna cervical representa la autodevaluación en la comunicación, entre el pensar (la cabeza) y el hacer (el cuerpo). Más concretamente, las cervicales son:images (53)

C1 y C2.- Las únicas vértebras que poseen nombre propio, atlas y axis. Relacionadas con la comunicación más sutil y espiritual. Representan conflictos de “lo que es” y “lo que no es”.

C3.- Laringe. Comunicación en esencia.

C4.- Trompa de Eustaquio. Comunicación verbal y concreta. Lo cotidiano.

C5, C6 y C7.- Representa la zona donde se pone el yugo. Conflicto de comunicación en un contexto de humillación. Disciplinas humillantes (por ejemplo, en el ejército).

El hombro es la articulación formada por el húmero y la cavidad glenoidea del omóplato. Es la que tiene más movimiento del cuerpo para permitir que la mano se oriente en todos los planos del espacio. Simboliza el poder, la fuerza y la protección. En personas diestras, el lado izquierdo se relaciona con la madre o con los hijos, el derecho con pareja o colaterales. En zurdos es al contrario. Los omóplatos se relacionan simbólicamente con las alas. La función del codo es llevar alimento a la boca, por tanto los conflictos se relacionan con el trabajo (arremangarse) o dificultad de alimentar a la familia. La cara externa es abrirse camino, la interna se relaciona con el afecto, abrazar o evitar ser abrazado. El antebrazo regula los movimientos de rotación de la mano que orienta la palma hacia arriba (acto de pedir) o hacia abajo (acto de dar). El antebrazo representa nuestro espacio, lo que está al alcance de nuestra mano (casa, estudios, familia,…) y el equilibrio entre dar y pedir o tomar y ofrecer. La muñeca es el sentido de lo que hago, relacionado normalmente con la profesión. Las manos en general, se relacionan con el padre. Los dedos de la mano son:

Pulgar.- Vinculado al gusto. Relacionado con la posición del padre (en Roma, el César indicaba con el pulgar).images (3)

Índice.- Vinculado al olfato. Es el dedo de la acusación, del juicio, de la culpabilidad y de la dirección a seguir. Autoexigencia.

Corazón.- Vinculado al tacto. Relacionado con la sexualidad y el contacto.

Anular.- Vinculado a la vista. Representa las alianzas, el compromiso, los contratos, etc…

Meñique.- Vinculado al oído. Ligado a los secretos y a las mentiras.

descarga (20)Las costillas forman el tórax y la caja torácica. Protegen el “hogar” y el “espacio vital”. Simbolizan el árbol genealógico. Las costillas 1,2,3 y 4 se relacionan con los ascendentes, las costillas 5,6,7 y 8 con los colaterales, y las costillas 9,10,11 y 12 con los descendientes.

El esternón se relaciona con la autodevaluación con la estética, con el carisma. También es el arma interior que vamos a mostrar (sacar pecho) o esconder frente al adversario.

La columna dorsal o torácica representa la autodevaluación en lo fundamenta respecto a la supervivencia del clan o de uno mismo. Conflictos de ser el pilar de la familia. La relación concreta de cada vertebra es:

D1.- Con la existencia.

D2.- Con las arterias coronarias, con el territorio y la supervivencia de mi hogar.

D3.- Con el pulmón, la pleura y la mamas. Protección del clan.

D4.- Con la vesícula biliar. Rencor, cólera en el territorio.

D5.- Con el plexo solar (padre), hígado (carencia). No estar integrado en el clan.

D6.- Con el estómago. Contrariedad en el territorio.images (55)

D7.- Con el páncreas. Conflicto de ignominia.

D8.- Con el bazo y el diafragma, relacionado con los lazos de sangre. Hemorragias.

D9.- Con las suprarrenales. Relacionado con equivocarse de dirección, de orientación o elección.

D10.- Con los riñones. Referentes. Desmoronamiento del territorio.

D11.- Con el uréter y la vejiga. Marcaje y organización en el territorio.

D12.- Con el intestino delgado y el pubis. Conflicto sexual no limpio.

La columna lumbar es la que soporta más peso. Es la que se mueve durante la cópula. Se relaciona con conflictos de tonalidad sexual con colaterales. Cada vértebra tiene un aspecto concreto:

L1.- Relacionado con el colón. Suciedad, traición.images (54)

L2.- Relacionado con el apéndice. Guardar algo sucio.

L3.- Relacionado con los ovarios, el útero, la próstata. Autodevaluación con lo sexual, con la procreación, con la presencia de un rival, violencia sexual,…

L4.- En relación con la norma, no respetar las reglas, lo prohibido.

L5.- Relacionado con los colaterales. Tonalidad sexual.

El sacro está formado por la fusión de cinco vértebras. Se relaciona con lo sagrado en una tonalidad sexual: sexualidad ausente, impuesta o depravada (incesto). El cóccix es el vestigio de la cola y se relaciona con el recto y el ano. Son conflictos de identidad en el clan, lugar en la familia, ser excluido, dejado de lado,… La cintura pelviana es la zona del cuerpo donde más se percibe la adaptación de la marcha bípeda. Los conflictos en este área se relacionan con ser adulto, tener hijos, acoger a los hijos en casa o desvalorización en relación a la gestación. Sexualidad fuera de las normas y images (56) conflictos de dirección. Las caderas se relacionan con la autodevaluación en un contexto de oposición, de enfrentamiento o resistencia. También representa el avance, la dirección, el adelantamiento,… desvalorización en lo sexual. El fémur es el hueso más largo del cuerpo. Se asocia a la competición, a no ser capaz de conseguir algo o tengo que luchar mucho para conseguirlo (ser el mejor). Las rodillas se relacionan con la imposición y la obligación (arrodillarse ante alguien). La tibia y el peroné se asocian a la posición de la madre en relación al padre. Sobre todo se desarrollan entre los cuatro y ocho años que es el periodo de transición para el niño del primer al segundo septenio (mamá lo deja y papá le enseña a “caminar” por la vida). Los tobillos, principalmente tienen relación con la capacidad de recibir placer. Los pies se asocian a la madre (madre Tierra). Unos pies planos por ejemplo, son conflictos de necesitar el contacto de la madre. Pies cavos sería lo contrario. Los dedos de los pies son:

1.- Obligación con la madre

2.- Conflictos con los colaterales por la madre

3.- Comunicación

4.- Cólera reprimida, rencor o injusticia

5.- Territorio

Todo el sistema ostearticular representa el movimiento, lo cual está ligado profundamente a la valoración de uno mismo. Cada vez que decimos expresiones tan lapidarias como “no puedo”, “eso es imposible” o “yo no valgo para esto” estamos mandando un mensaje muy claro desde el mesodermo a todos nuestros huesos y músculos. Éstos, simplemente, nosdescarga (21) siguen. Tristemente, la desvalorización está a la orden del día y son muchos los síntomas de este tipo. Desde FrecuenciaGaia queremos daros a todos un impulso biológico para que os améis a vosotros mismos incondicionalmente y os “mováis” por el mundo de forma libre y segura.

Coherencia y Amor van de la mano

images (50)A menudo usamos el término “amor” con un significado muy distinto del que realmente tiene. Concretemos una definición que pueda entenderse como un punto de partida unánime. El amor es un estado creador desde el cual todo se percibe y se vive en armonía. En una planta o un animal, es fácil observar como amar es el estado natural de la vida, donde no hay que hacer ningún esfuerzo ni aprender ningún método para alcanzarlo. Simplemente hay que estar dispuesto a Ser. En los seres humanos, esto parece una gran proeza y a menudo olvidamos que solo es un estado natural del Ser y que no tenemos que hacer nada para amar, en tal caso, debemos desaprender para poder amar y no aprender a amar. images (48)

Mucha gente busca en terapias o consultas, un método que les ayude a sanar, una fórmula milagrosa que les deje bien clarito lo que deben hacer para sanar sus enfermedades. Buscan recursos, maestros, técnicas, libros, consejos, etc… y olvidan que lo único capaz de sanar es el amor y la compasión. Nadie dice que los métodos no sean buenos o malos ni que aporten una información muy valiosa, pero un método, es sólo eso, una herramienta para llegar a un sitio o lograr un propósito. A menudo en las consultas que hago, veo como el más simple y puro acto de compasión lleva a la persona a un estado de profunda comprensión y aceptación, y as aquí dónde el síntoma desaparece. Hasta llegar a ese estado, hemos recorrido un camino de observación y comprensión del síntoma, creencias limitantes, situaciones conflictivas,… y todo ello, gracias a métodos o herramientas de consulta, pero una vez que se llega a la toma de conciencia, queda bien claro que amar es lo único que sana, y en este sentido, el amor es un simple acto de conciencia que nuestra biología expresa como estado de coherencia y salud. Todas las enfermedades tiene su raíz en una falta de amor propio sustentado por creencias destructivas y juicios contra uno mismo. La humanidad se queja y se queja de la enfermedad y las dolencias, pero apenas estamos descubriendo que existe un poder dentro de nosotros para sanar todas las enfermedades. Ese poder es el poder del amor, y no es algo que el ser humano tenga la patente, más bien, es la fuerza creadora de vida que está y estará por siempre dentro de nosotros. Nuestra brújula para encontrar un camino que nos conduzca a ese estado es la coherencia emocional. Muchas veces creemos que somos coherentes con nosotros mismos pero, ¿lo somos en realidad?

"El corazón tiene razones que la mente no puede entender"

“El corazón tiene razones que la mente no puede entender”

Coherencia es pensar, sentir y actuar del mismo modo. Es una expresión de armonía biológica y mental sencilla. Un proceso de información sustentado por una emoción. Cuando una emoción no es expresada, la biología trata de sacarla a la luz a través de un síntoma o enfermedad sencillamente, porque es un problema para la biología. Hay una situación no resuelta. La pregunta es obvia, ¿por qué entonces no expresamos lo que sentimos? En esta sociedad existe un miedo común a mostrarnos como somos realmente. Se podría decir que vivimos siendo esclavos de la opinión ajena. Y esto se materializa a través de procesos inconscientes difíciles de detectar si no es con un ejercicio pleno de atención. En la mayoría de los casos, la primera barrera la ponemos negando que “eso sea así”, lo cual reafirma lo que estoy diciendo, es decir, negamos ese miedo. Pero si vamos más allá y aceptamos que en verdad tenemos miedo a mostrar nuestras emociones, entonces, ¿cual sería el peligro? El miedo es una emoción que nos avisa de una amenaza. Es un programa de supervivencia biológica muy arcaico. Cabe preguntarse, ¿qué pasaría si me muestro tal como soy? ¿Qué podría pasar si asumo ante mi descarga (19)y ante los demás que, efectivamente, tengo miedo y muchas otras emociones reprimidas? Entonces aparece que el peligro es ser vulnerable ante los juicios ajenos, lo que significa que sería inferior a otros que no muestran sus miedos. En definitiva, parace ser que asociamos el miedo a la debilidad, y esto, para nuestro inconsciente biológico no es coherente dado que el miedo en realidad, nos hace comenzar un proceso de respuesta de supervivencia, es decir, que el miedo nos hace biológicamente fuertes para responder a la amenaza.

“En tu debilidad reside tu fortaleza, en tu tristeza tu alegría, y en tu miedo el amor” Tao

Buda decía que el miedo siempre tiende al amor, y lo único que nos ocurre es que tenemos esa extraña asociación de ideas de que el miedo o la tristeza o la rabia son “malas”. Esto es un juicio que hacemos sobre nuestro estado emocional y es un mensaje que le mandamos a nuestro organismo, el cual no comprende en absoluto ya que, las emociones son el lenguaje por el que hemos percibido un entorno y no han permitido evolucionar hasta hoy salvaguardando nuestra salud y nuestra existencia misma. ¿Qué clase de arrogancia puede juzgar una emoción como “mala” o “negativa”? Está claro que nos hemos separado del cuerpo y de su lenguaje. Reprimimos constantemente aquello que sentimos por miedo a ser vulnerables ante los demás y no vemos que lo único que sucede es que nos juzgamos a nosotros mismos y por eso tememos los juicios de los demás. Somos nosotros mismos los propios jueces y verdugos de nuestra enfermedad, ya que nuestro cuerpo no puede enfermar si no existe una mente errónea que lo sustente. ¿Acaso el cuerpo tiene esa autonomía? Una enfermedad solo es el resultado físico de una carencia emocional, de un resentir no expresado, de un juicio contra nosotros mismos. Entender abiertamente que nuestra biología expresa aquello que nosotros reprimimos, sin negarlo, es el primer paso para sentir una autocompasión que permita ese estado de coherencia que terminará sanando la mente y, por tanto, el cuerpo. Nuestra única labor en este proceso es aceptar, integrar y comprender que nos hemos fallado a nosotros mismos, que no nos hemos permitido expresar aquello que sentimos y que podemos hacerlo siempre que no juzguemos las emociones. Expresar lo que uno siente y actuar en consecuencia es coherencia y por tanto, es amor propio. Aquí es donde empieza todo un proceso de sanación a través del amor, pero para llegar aquí, hay que atravesar esa vorágine de creencias y pensamientos que nos alejan de lo que somos y de lo que nos sucede. Debemos elegir entre tener razón o tener amor propio. Esta dicotomía, en apariencia radical, se integra muy fácilmente si uno comprende que las razones pertenecen a un mundo específico y dual, donde no hay cabida a la totalidad o a la compleción. El amor por definición es un estado de compleción absoluta que no deja nada fuera, ni si quiera todo aquello que a nosotros nos parece horrible y atroz. El amor integra todo, sea cual sea su naturaleza porque entiende que todo tiene su misma fuente y origen, y que ese es un poder natural donde reina la coherencia y la salud.images (49)

Si queremos amar, solo tenemos que escuchar lo que sentimos, o dicho de otro modo, permitirnos sentir. Esta es la gran batalla que el ser humano libra desde hace milenios; La conquista de uno mismo. Aceptar sin reservas lo que somos, sea lo que sea, y vivir como seres humanos completos y no como buenas personas. La BioNeuroEmoción, como tantos otros métodos, ayuda a la compresión de este paradigma y a alcanzar este estado, pero no olvidemos que solo es el camino a seguir para experimentar aquello que hemos olvidado y que es lo que da vida a todo lo que nos rodea incluyendo nosotros mismos con nuestro pensamiento racional. Todas las herramientas que tenemos en la vida sirven al propósito que nosotros hemos fijado. Si nuestra meta, casi siempre inconsciente, es sentirme separado y distinto de todo, lo medios que se me darán serán herramientas de miedo y peligro. SI nuestro objetivo es el de unificar y vivir en la compleción, nuestras emociones serán medios muy útiles para alcanzar un estado de amor pleno y lleno de certeza.images (47)

Andamos perdidos en el camino del regreso al hogar solo porque decidimos no mirar nuestra brújula interior. Solo es eso. El miedo tiende al amor inevitablemente, pero debes abrirte a la experiencia si quieres entender lo que aquí se dice, pues es tu corazón el que te necesita a ti y no tú el que necesita entender el amor. Te recuerdo que el verdadero amor solo se alcanza en un estado de inacción mental, de no interacción con el entorno, es decir, con una mente libre de juicio abierta a la experiencia del aquí y ahora. Es en ese preciso instante donde comprendes que somos parte de la misma energía y que solo lo que se comparte puede ser verdad.

No he conocido ninguna persona que habiendo tomado conciencia a través de la compasión, no haya sanado. Sin embargo, he conocido a muchas que dicen saber lo que es amar y están enfermas. Decide por ti mismo, por tu experiencia individual y siente unido.

images 48En el siguiente video, Matthieu Ricard, biólogo y monje budista, explica lo que el llama “la ciencia de la compasión”. Como nuestra biología reacciona de forma armónica cuando nosotros nos permitimos ser compasivos y conscientes.

Bruce H. Lipton. La biología de la creencia

Bruce H. Lipton nació en Estados Unidos en 1944. Es biólogo celular desde 1972 que se doctoró en la universidad de Virginia en Charlottesville (EEUU). Él postula que el cerebro de la célula es la membrana y no su núcleo como dice la ciencia establecida. Gracias a sus experimentos, se sabe que los genes y el ADN de una persona pueden modificarse a través de las creencias. descarga (15)

Sus estudios en la Universidad de Wisconsin se centraron en el estudio de la distrofia muscular y en los mecanismos del desarrollo del tejido muscular.

Posteriormente, abandonó la universidad formando una banda musical de rock and roll, hasta que en 1983 volvió a la enseñanza y la investigación en Granada. En 1988, empezó a promover de forma paralela a su actividad científica su idea de que la mecánica cuántica implica que las creencias de una persona pueden cambiar su ADN y la expresión de sus genes.

Después de 1992 no ha publicado más artículos científicos y se ha dedicado a la autoría y colaboración en varios libros. También ha participado y participa en numerosos documentales, programas de radio y televisión, cursos y talleres, además de una intensa actividad como conferenciante.

Lipton postula cuatro propuestas fundamentales:

1.- Lo que condiciona a todo organismo vivo es su «entorno» físico y energético, y no su carga genética como teoriza la síntesis evolutiva moderna.
2.- La «cooperación» es la base de la evolución para la supervivencia, y no un acto competitivo entre los organismos más fuertes. Siendo los organismos con mayor capacidad de trabajar conjuntamente los que sobreviven. Entendiendo el sistema orgánico como el conjunto de elementos con capacidad de interactuar desde la especialización del trabajo y la cooperación para la resolución de problemas.
3.- Y puesto que los seres humanos como organismos vivos, tampoco estamos determinados por nuestros genes, sino condicionados por el entorno y sobre todo por nuestras «creencias», somos dueños absolutos de nuestro destino.
4.- La personalidad y la salud de los individuos se conforma como un «aprendizaje» en el vientre materno y en la niñez hasta aproximadamente los seis años.

En el siguiente video de doce minutos, Lipton explica en una entrevista un experimento muy simple realizado con células madre con resultados que implican reflexiones más profundas sobre el verdadero lugar y función del ADN.

El Proyecto Genoma Humano (PGH) fue un proyecto de investigación científica con el objetivo fundamental de determinar la secuencia de pares de bases químicas que componen el ADN e identificar y cartografiar los aproximadamente 20.000-25.000 genes del genoma humano desde un punto de vista físico y funcional. El objetivo principal era descifrar toda la secuencia genética para extraer lo que serían los mapas de la vida y así poder activar y desactivar genes para sanar enfermedades y alcanzar el ser humano perfecto. El problema es que el ser humano no es solo mecánico, y la decepción que hubo tras los resultados del Proyecto Genoma en el 2003, fue proporcional en grado al error del paradigama desde el que se partía. Los científicos suponen que el ADN es la fuente de información desde donde se crea la vida, y tratan de jugar con ellos, como si fueran llaves y cerraduras que activan diferentes comportamientos de la célula sin pararse a observar primero porqué la célula, de forma natural, decide suprimir un gen que activa un síntoma o enfermedad como respuesta biológica. Es como si el paradigma científico convencional diera por hecho que lo que hace una célula está “mal” y hay que corregirlo. A decir verdad, el ADN nos lleva 3.500 millones de años de inteligencia, y sería muy arrogante juzgar el comportamiento biológico como inadecuado o erróneo. Más bien, debemos aceptar que si queremos comprender el funcionamiento y las bases de la vida, el prisma por el que miremos debe ser de Observador, con una mente limpia y libre de prejuicios. descarga (17)El Dr. Lipton, pensó de manera simple reflexionando sobre lo obvio; Si las mismas células con el mismo ADN crean tejidos diferentes en ambientes diferentes, el ADN no es el que determina el comportamiento si no el ambiente. Aquí es donde la membrana celular juega un papel crucial, ya que es la que recibe el mensaje directamente de nuestras creencias, es decir, su entorno. Se podría decir que nuestra manera de percibirnos a nosotros mismos y la realidad que nos rodea, es el ambiente para la célula. Nuestras creencias son su entorno. Lo que Lipton demostró es que el ADN no es más que un conjunto de planos, mapas o directrices, especialmente la parte del ADN que la ciencia llama “basura” y las secuencias que ejecutan. Un mapa no es un territorio, solo es la información que un gen ha podido guardar del territorio en millones de años de evolución. En base a un mensaje determinado se usarán “mapas” determinados que inciarán una respuesta que tendrá el sentido biológico de la inteligencia de la célula y no el sentido que nosotros queremos darle. Es decir, que no somos víctimas de nuestra información genética heredada, sino que llevamos toda la programación necesaria y el entorno que vivamos determina los programas específicos de respuesta biológica. Esta respuesta, obviamente, se procesa en base a toda la información arcaica de millones de años de evolución, y, por tanto, estará siempre basada en un programa biológico especial de supervivencia. Nuestro lugar en este proceso es de percibir el entorno de una forma u otra, como un lugar hostil o un lugar tranquilo o familiar, un problema o un reto, un amigo o enemigo,… Nuestra manera de pensar en lo que nos rodea activa nuestros sistemas de percepción limitándola únicamente a aquello que nosotros queremos ver. Esto se llama proyección, y es por este mecanismo por lo que no vemos el mundo como es, más bien, vemos el mundo como somos. Este primer pensamiento se convierte en el comienzo del proceso de envío de un mensaje y son las células, concretamente la membrana de la célula, las que se convierten en las receptoras de este mensaje, activando a su vez, un proceso de intercambio de proteínas que requieren una información específica del ADN para enviar una respuesta que, recordemos, siempre estará basada en la supervivencia.

“No somos víctimas de nuestra genética, en realidad es el ADN el que está controlado por el medio externo celular. La célula es la vida. Hablar de una célula es como hablar de una persona. Nosotros recibimos la información a través de los cinco sentidos y las células reciben las señales del entorno a través de los receptores que captan la información. El ADN es controlado por señales que vienen desde fuera de la célula, incluyendo mensajes energéticos de nuestros propios pensamientos, tanto los positivos como los negativos”descarga (16)

“Según el entorno y como tú respondes al mundo, un gen puede crear 30.000 diferentes variaciones. Menos del 10% del cáncer es heredado, ES EL ESTILO DE VIDA LO QUE DETERMINA LA GENÉTICA”

“La química que provoca la alegría y el amor hace que nuestras células crezcan, y la química que provoca el miedo hace que las células mueran. Los pensamientos positivos son un imperativo biológico para una vida feliz y saludable. Existen dos mecanismos de supervivencia: el crecimiento y la protección, y ambos no pueden operar al mismo tiempo”

“Las percepciones que formamos durante LOS PRIMEROS SEIS AÑOS, cuando el cerebro recibe la máxima información en un mínimo tiempo para entender el entorno, nos afectan el resto de la vida”
Bruce H. Lipton

Aplicando conceptos básicos de física cuántica, la teoría de Lipton se vuelve comprensible y coherente si entendemos que el mundo físico se soporta y mantiene en virtud de una fuerza o energía invisible que llamamos información y que viene dada por una vibración o estado vibracional. Si el átomo es 99,9% espacio vacío, no podemos seguir basando las investigaciones en el comportamiento de un 0,1% de materia solo porque percibimos el mundo de una manera física y dual donde las cosas parecen estar separadas.

La información en nuestra biología viaja a través de la vibración, como todo lo que conocemos en el universo, y nosotros lo percibimos como emoción (e-motio, del latín, “movimiento o impulso”). En el siguiente video, resumen de la conferencia de 135 minutos de Bruce H. Lipton en Argentina, él mismo explica este proceso.

“Al igual que los pensamientos positivos y el efecto placebo afectan a nuestra biología, existe el efecto nocebo: si crees que algo te hará daño, acabará por hacerte daño. Henry Ford decía que tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienes razón. Si eliges vivir un mundo lleno de amor, tu salud mejorará. Los procesos de crecimiento requieren un intercambio libre de información con el medio, la protección requiere el cierre completo del sistema. Una respuesta de protección mantenida inhibe la producción de energía necesaria para la vida. Para prosperar necesitamos buscar de forma activa la alegría y el amor, y llenar nuestra vida de estímulos que desencadenen procesos de crecimiento. Las hormonas del estrés coordinan la función de los órganos corporales e inhiben los procesos de crecimiento, suprimen por completo la actuación del sistema inmunológico” 

“Los comportamientos, creencias y actitudes que observamos en nuestros padres se graban en nuestro cerebro y controlan nuestra biología el resto de la vida, a menos que aprendamos a volver a programarla”images (43)

GRACIAS BRUCE!!!

Dr Hamer y las Cinco Leyes Biológicas

Empezamos esta web hablando del Dr Hamer y su gran descubrimiento sobre el verdadero origen de las enfermedades. Es importante señalar que este señor, en el mundo de la medicina ortodoxa, está calificado poco menos que de pseudocientífico y que sus teorías no se estudian en ninguna universidad de medicina pese a que sus resultados son obvios.

Ryke Geerd Hamer estudió medicina y teología en Tübingen. Según él mismo, ejerció varios años en las clínicas universitarias de Tübingen y Heidelberg, se especializó en medicina interna, trabajó en varias consultas junto con su esposa, también médica, y patentó varios inventos.                                                                                                                           descarga

 En diciembre de 1978, su hijo de 19 años Dirk Hamer, falleció en circunstancias dramáticas. Poco tiempo después, él mismo se autodiagnosticó un cáncer de testículo, lo cual le hizo reflexionar sobre la relación entre la pérdida de su hijo y su enfermedad. En sus estudios, demostró que existe una relación directa entre la psique, el cerebro y el órgano, y basándose en este nuevo paradigma escribió “Las cinco leyes biológicas”, que sentaron las bases para lo que hoy llamamos nueva medicina germánica. Su descubrimiento del sentido biológico de la enfermedad abrió nuevas vías de investigación y sanación para muchísimos profesionales que vinieron después, creándose nuevas doctrinas y métodos de sanación como la descodificación biológica o la BioNeuroEmoción.

Vamos a resumir las cinco leyes biológicas:

1ª Ley:

La triada biológica.  PSIQUE-CEREBRO-ÓRGANO

Se lleva a cabo de manera sincronizada. La forma en que se viva el conflicto hace que se somatice en el órgano o zona específica. Todo proceso o cáncer se desencadena por un impacto emocional. Siempre hay un “programa de supervivencia biológica” que lo apoya.                                                                                                                    .descarga (1)

 

2ª Ley

Las fases de la enfermedad. FASE ACTIVA/FASE DE REPARACIÓN

La enfermedad tiene sus fases, y dependiendo de la capa embrionaria del cerebro por el que este regido el órgano afectado, la sintomatología varía en la fase de reparación y en la fase activa. newgermanmedicinesp_04

 

3ª Ley

Desarrollo evolutivo. CAPAS EMBRIONARIAS

Podemos identificar en el cerebro cuatro partes diferenciadas que tienen relación con el proceso de evolución. Endodermo (supervivencia), mesodermo antiguo (protección), mesodermo nuevo (movimiento/valorización), ectodermo (relaciones)

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4ª Ley

Cooperantes especializados. VIRUS, BACTERIAS Y HONGOS

Estos tres organismos han sido siempre catalogados como los causantes de las enfermedades cuando en realidad son cooperantes que aparecen en fase de reparación y ayudan al organismo a terminar de reparar el conflicto. Se podría decir que son como “los basureros” de cuerpo.

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5ª Ley

Sentido Biológico. PROGRAMAS ESPECIALES

La enfermedad tiene que ser tratada como un programa especial que tiene su propio sentido de supervivencia. En otras palabras, el síntoma solo avisa de que hay un programa especial activo a modo de respuesta biológica. Por eso hay que tratar la información (causa) y no el síntoma (efecto).

 

El Dr Hamer, pasó varios años en la cárcel acusado de matar y engañar a algunos de sus pacientes. En 1986 se le retiró la licencia para trabajar como médico y desde entonces no pudo ejercer. No obstante, continuó con sus estudios y muchos de los investigadores que le han sucedido, demostraron que estaba en lo cierto. Esta manera de entender la enfermedad, le da al paciente la posibilidad de sanar por sí mismo, entendiendo que también es él mismo el que ha provocado el síntoma. Obviamente, para el negocio farmacéutico esto sería la ruina. De ahí, todos los ataques vertidos hacia su persona y sus investigaciones. La BioNeuroEmoción toma sus bases el las cinco leyes biológicas y va más allá incluyendo una visión cuántica de la realidad y el árbol transgeneracional y sus programas. Es importante saber, que gracias a este paradigma, en occidente podemos comprender e integrar viejas doctrinas que se llevan practicando en oriente durante milenios. Hamer lo llamó nueva medicina germánica, aunque en verdad no tiene nada de nueva. Hoy día, podemos ver casi a diario como las personas sanan síntomas tomando conciencia y respetando los procesos biológicos. Aún así, hay un punto de inflexión donde cada uno de nosotros debemos decidir entre tener razón o tener salud, porque no puede haber una sanación si no hay un cambio de creencias y de valores. No es algo conductual, más bien, es una cuestión de percepción. Saber perdonar sana. Es así de simple, tal vez, demasiado simple para nuestras mentes tan complejas.

Dejamos este documental donde se resume todo el trabajo del Dr Hamer.