Coherencia y Amor van de la mano

images (50)A menudo usamos el término “amor” con un significado muy distinto del que realmente tiene. Concretemos una definición que pueda entenderse como un punto de partida unánime. El amor es un estado creador desde el cual todo se percibe y se vive en armonía. En una planta o un animal, es fácil observar como amar es el estado natural de la vida, donde no hay que hacer ningún esfuerzo ni aprender ningún método para alcanzarlo. Simplemente hay que estar dispuesto a Ser. En los seres humanos, esto parece una gran proeza y a menudo olvidamos que solo es un estado natural del Ser y que no tenemos que hacer nada para amar, en tal caso, debemos desaprender para poder amar y no aprender a amar. images (48)

Mucha gente busca en terapias o consultas, un método que les ayude a sanar, una fórmula milagrosa que les deje bien clarito lo que deben hacer para sanar sus enfermedades. Buscan recursos, maestros, técnicas, libros, consejos, etc… y olvidan que lo único capaz de sanar es el amor y la compasión. Nadie dice que los métodos no sean buenos o malos ni que aporten una información muy valiosa, pero un método, es sólo eso, una herramienta para llegar a un sitio o lograr un propósito. A menudo en las consultas que hago, veo como el más simple y puro acto de compasión lleva a la persona a un estado de profunda comprensión y aceptación, y as aquí dónde el síntoma desaparece. Hasta llegar a ese estado, hemos recorrido un camino de observación y comprensión del síntoma, creencias limitantes, situaciones conflictivas,… y todo ello, gracias a métodos o herramientas de consulta, pero una vez que se llega a la toma de conciencia, queda bien claro que amar es lo único que sana, y en este sentido, el amor es un simple acto de conciencia que nuestra biología expresa como estado de coherencia y salud. Todas las enfermedades tiene su raíz en una falta de amor propio sustentado por creencias destructivas y juicios contra uno mismo. La humanidad se queja y se queja de la enfermedad y las dolencias, pero apenas estamos descubriendo que existe un poder dentro de nosotros para sanar todas las enfermedades. Ese poder es el poder del amor, y no es algo que el ser humano tenga la patente, más bien, es la fuerza creadora de vida que está y estará por siempre dentro de nosotros. Nuestra brújula para encontrar un camino que nos conduzca a ese estado es la coherencia emocional. Muchas veces creemos que somos coherentes con nosotros mismos pero, ¿lo somos en realidad?

"El corazón tiene razones que la mente no puede entender"

“El corazón tiene razones que la mente no puede entender”

Coherencia es pensar, sentir y actuar del mismo modo. Es una expresión de armonía biológica y mental sencilla. Un proceso de información sustentado por una emoción. Cuando una emoción no es expresada, la biología trata de sacarla a la luz a través de un síntoma o enfermedad sencillamente, porque es un problema para la biología. Hay una situación no resuelta. La pregunta es obvia, ¿por qué entonces no expresamos lo que sentimos? En esta sociedad existe un miedo común a mostrarnos como somos realmente. Se podría decir que vivimos siendo esclavos de la opinión ajena. Y esto se materializa a través de procesos inconscientes difíciles de detectar si no es con un ejercicio pleno de atención. En la mayoría de los casos, la primera barrera la ponemos negando que “eso sea así”, lo cual reafirma lo que estoy diciendo, es decir, negamos ese miedo. Pero si vamos más allá y aceptamos que en verdad tenemos miedo a mostrar nuestras emociones, entonces, ¿cual sería el peligro? El miedo es una emoción que nos avisa de una amenaza. Es un programa de supervivencia biológica muy arcaico. Cabe preguntarse, ¿qué pasaría si me muestro tal como soy? ¿Qué podría pasar si asumo ante mi descarga (19)y ante los demás que, efectivamente, tengo miedo y muchas otras emociones reprimidas? Entonces aparece que el peligro es ser vulnerable ante los juicios ajenos, lo que significa que sería inferior a otros que no muestran sus miedos. En definitiva, parace ser que asociamos el miedo a la debilidad, y esto, para nuestro inconsciente biológico no es coherente dado que el miedo en realidad, nos hace comenzar un proceso de respuesta de supervivencia, es decir, que el miedo nos hace biológicamente fuertes para responder a la amenaza.

“En tu debilidad reside tu fortaleza, en tu tristeza tu alegría, y en tu miedo el amor” Tao

Buda decía que el miedo siempre tiende al amor, y lo único que nos ocurre es que tenemos esa extraña asociación de ideas de que el miedo o la tristeza o la rabia son “malas”. Esto es un juicio que hacemos sobre nuestro estado emocional y es un mensaje que le mandamos a nuestro organismo, el cual no comprende en absoluto ya que, las emociones son el lenguaje por el que hemos percibido un entorno y no han permitido evolucionar hasta hoy salvaguardando nuestra salud y nuestra existencia misma. ¿Qué clase de arrogancia puede juzgar una emoción como “mala” o “negativa”? Está claro que nos hemos separado del cuerpo y de su lenguaje. Reprimimos constantemente aquello que sentimos por miedo a ser vulnerables ante los demás y no vemos que lo único que sucede es que nos juzgamos a nosotros mismos y por eso tememos los juicios de los demás. Somos nosotros mismos los propios jueces y verdugos de nuestra enfermedad, ya que nuestro cuerpo no puede enfermar si no existe una mente errónea que lo sustente. ¿Acaso el cuerpo tiene esa autonomía? Una enfermedad solo es el resultado físico de una carencia emocional, de un resentir no expresado, de un juicio contra nosotros mismos. Entender abiertamente que nuestra biología expresa aquello que nosotros reprimimos, sin negarlo, es el primer paso para sentir una autocompasión que permita ese estado de coherencia que terminará sanando la mente y, por tanto, el cuerpo. Nuestra única labor en este proceso es aceptar, integrar y comprender que nos hemos fallado a nosotros mismos, que no nos hemos permitido expresar aquello que sentimos y que podemos hacerlo siempre que no juzguemos las emociones. Expresar lo que uno siente y actuar en consecuencia es coherencia y por tanto, es amor propio. Aquí es donde empieza todo un proceso de sanación a través del amor, pero para llegar aquí, hay que atravesar esa vorágine de creencias y pensamientos que nos alejan de lo que somos y de lo que nos sucede. Debemos elegir entre tener razón o tener amor propio. Esta dicotomía, en apariencia radical, se integra muy fácilmente si uno comprende que las razones pertenecen a un mundo específico y dual, donde no hay cabida a la totalidad o a la compleción. El amor por definición es un estado de compleción absoluta que no deja nada fuera, ni si quiera todo aquello que a nosotros nos parece horrible y atroz. El amor integra todo, sea cual sea su naturaleza porque entiende que todo tiene su misma fuente y origen, y que ese es un poder natural donde reina la coherencia y la salud.images (49)

Si queremos amar, solo tenemos que escuchar lo que sentimos, o dicho de otro modo, permitirnos sentir. Esta es la gran batalla que el ser humano libra desde hace milenios; La conquista de uno mismo. Aceptar sin reservas lo que somos, sea lo que sea, y vivir como seres humanos completos y no como buenas personas. La BioNeuroEmoción, como tantos otros métodos, ayuda a la compresión de este paradigma y a alcanzar este estado, pero no olvidemos que solo es el camino a seguir para experimentar aquello que hemos olvidado y que es lo que da vida a todo lo que nos rodea incluyendo nosotros mismos con nuestro pensamiento racional. Todas las herramientas que tenemos en la vida sirven al propósito que nosotros hemos fijado. Si nuestra meta, casi siempre inconsciente, es sentirme separado y distinto de todo, lo medios que se me darán serán herramientas de miedo y peligro. SI nuestro objetivo es el de unificar y vivir en la compleción, nuestras emociones serán medios muy útiles para alcanzar un estado de amor pleno y lleno de certeza.images (47)

Andamos perdidos en el camino del regreso al hogar solo porque decidimos no mirar nuestra brújula interior. Solo es eso. El miedo tiende al amor inevitablemente, pero debes abrirte a la experiencia si quieres entender lo que aquí se dice, pues es tu corazón el que te necesita a ti y no tú el que necesita entender el amor. Te recuerdo que el verdadero amor solo se alcanza en un estado de inacción mental, de no interacción con el entorno, es decir, con una mente libre de juicio abierta a la experiencia del aquí y ahora. Es en ese preciso instante donde comprendes que somos parte de la misma energía y que solo lo que se comparte puede ser verdad.

No he conocido ninguna persona que habiendo tomado conciencia a través de la compasión, no haya sanado. Sin embargo, he conocido a muchas que dicen saber lo que es amar y están enfermas. Decide por ti mismo, por tu experiencia individual y siente unido.

images 48En el siguiente video, Matthieu Ricard, biólogo y monje budista, explica lo que el llama “la ciencia de la compasión”. Como nuestra biología reacciona de forma armónica cuando nosotros nos permitimos ser compasivos y conscientes.

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Publicado el 29 abril, 2015 en Autoconocimiento, BioNeuroEmoción y Nueva Medicina, Vídeos de interés y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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